La policía de Jerusalén impidió al cardenal Pierbattista Pizzaballa acceder a la iglesia del Santo Sepulcro para presidir la misa de Domingo de Ramos, en un hecho calificado como inédito por el Patriarcado Latino.
Según la institución, los agentes interceptaron al líder católico y al Custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo, cuando se dirigían al templo sin procesión ni ceremonia pública, lo que refuerza la gravedad del episodio. El Patriarcado denunció que, “por primera vez en siglos”, se impidió a las autoridades eclesiásticas celebrar esta liturgia clave del calendario cristiano.
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El incidente ocurre en un contexto de alta tensión regional, marcado por el conflicto que involucra a Israel, Estados Unidos e Irán, lo que ha llevado a estrictas medidas de seguridad en la Ciudad Vieja. Entre ellas, el cierre o control de acceso a los principales lugares sagrados, como la Mezquita de Al Aqsa y el Muro de las Lamentaciones.
En paralelo, las autoridades israelíes limitaron las reuniones a menos de 50 personas, lo que obligó a suspender la tradicional procesión del Domingo de Ramos desde el Monte de los Olivos, una de las ceremonias más emblemáticas de la Semana Santa en Tierra Santa.
El Patriarcado Latino advirtió que la medida sienta un “grave precedente” y expresó su preocupación por el impacto en millones de fieles en todo el mundo, subrayando que Jerusalén mantiene un valor espiritual universal que trasciende el actual escenario político y militar.
🇮🇱 La policía de Israel impide al cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, entrar a la Iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalén Este, para celebrar la Misa del Domingo de Ramos. pic.twitter.com/0bCRTgl55k
— Global News ESP (@GlobalNewsESP) March 29, 2026







