Este domingo las tensiones entre Israel y Hezbolá tuvieron una nueva escalada violenta, luego de que el país sionista realizara ataques aéreos masivos al sur del Líbano y el grupo respondiera con bombardeos.
Durante la madrugada el Ejército de Israel desplegó aviones de combate para destruir centros de lanzamiento de cohetes de la milicias chiíes libanesas. Casi inmediatamente después, Hezbolá desplegó su contra ataque lanzando cerca de 320 cohetes y aviones no tripulados contra el territorio israelí.
El ministro de Defensa de Israel, Yoav Gallant, declaró el estado de emergencia militar en el país por las próximas 48 horas. El decreto le permite a las FDI limitar las reuniones civiles y cerrar los lugares que deseen.
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El gobierno de Netanyahu justificó su ataque calificado como «preventivo» contra el Líbano, argumentando que el grupo chií realizaría un ataque como venganza por el asesinato de uno de sus principales líderes, Fuad Shukr.
Siguen aumentando los asesinados

Desde el inicio de la guerra entre Israel y Hamás, la ofensiva sionista no ha dejado de seguir aumentando las cifras de asesinados y heridos.
El último balance diario del Ministerio de Salud de Gaza informó que el número de fallecidos palestinos aumentó a 40.405 tras sumar 71 muertes durante las últimas 24 horas.
En cuanto a los heridos, el organismo reportó que hay 93.468 heridos, 112 durante el último día. Además, advierten que hay cerca de 10 mil personas desaparecidas.
El apoyo de Estados Unidos
El ministro israelí Yoav Gallant mantuvo una llamada con su par estadounidense, Lloyd Austin, para informar de los «ataques precisos» para frustrar una supuesta amenaza contra el país.
En tanto, Estados Unidos volvió a manifestar su respaldo a las acciones del gobierno de Netanyahu, anunciando que seguirán «apoyando el derecho de Israel a defenderse».







