La junta militar de Birmania (Myanmar) ha anunciado un alto el fuego temporal que comenzará este miércoles y se extenderá hasta el 22 de abril, con el objetivo de facilitar las labores de rescate y rehabilitación tras el terremoto de magnitud 7,7 que golpeó la región centro-norte del país el pasado viernes, dejando cerca de 3.000 muertos y más de 4.600 heridos.
El comunicado emitido por el gobierno militar señala que esta tregua temporal se ha declarado «en beneficio de la paz y la estabilidad», y con el fin de «mostrar compasión y comprensión» hacia las personas afectadas por el desastre natural.
Sin embargo, el régimen advierte que cualquier violación de los términos del alto el fuego por parte de los grupos armados será respondida con «contraataques». También aclara que se tomarán medidas contra los ataques a las líneas de comunicación civiles, bases militares o cuarteles generales.
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TREGUA POR LAS GUERRILLAS
El anuncio llega después de que el jefe de la junta militar, Min Aung Hlaing, rechazara una propuesta de tregua ofrecida el mismo día por una poderosa alianza de guerrillas, que aglutina a varias fuerzas étnicas en lucha contra el régimen militar.
Estas guerrillas, que han estado involucradas en el conflicto civil desde el golpe de estado en 2021, pidieron una pausa humanitaria unilateral para permitir que las tareas de rescate se lleven a cabo sin obstáculos.
La junta militar justificó su rechazo a la tregua, alegando que los grupos rebeldes podrían aprovechar el alto el fuego para «organizarse» y aumentar su capacidad de combate.
En cambio, la respuesta del gobierno fue imponer su propia tregua temporal, aunque con las condiciones de que se mantendrán las «operaciones defensivas» para proteger las líneas del Ejército y evitar la expansión territorial de los rebeldes.
DESAFÍOS HUMANITARIOS
El terremoto ha afectado a más de 8,5 millones de personas, según estimaciones de la oposición democrática birmana. Organizaciones humanitarias y gobiernos internacionales han pedido al régimen que garantice la protección de los civiles y permita el acceso libre y seguro de la asistencia humanitaria a las zonas más afectadas.
La Alianza de la Hermandad, que agrupa a tres poderosas guerrillas étnicas, anunció que se abstendría de realizar operaciones ofensivas durante el período de tregua, a menos que se produzcan ataques contra sus fuerzas.
Este gesto de cooperación tiene como objetivo asegurar que las tareas de rescate se realicen de manera rápida y efectiva, sin poner en riesgo la vida de los civiles afectados por el desastre.
¿UNA TREGUA REAL?
El alto el fuego anunciado por la junta militar de Birmania ha sido recibido con cautela, tanto por los actores internacionales como por las fuerzas rebeldes.
Mientras que la tregua ofrece una oportunidad para agilizar las labores de rescate, muchos se preguntan si este movimiento es un gesto sincero de cooperación humanitaria o una táctica estratégica para ganar tiempo mientras se refuerzan las operaciones militares en otras regiones del país.
El conflicto civil en Birmania ha tenido consecuencias devastadoras para la población. Y, este terremoto ha agravado aún más las dificultades para los millones de personas atrapadas entre la violencia de los enfrentamientos y la devastación del desastre natural.
En este contexto, el papel de las organizaciones humanitarias y la cooperación internacional serán clave para asegurar que la ayuda llegue a quienes más la necesitan, sin que la política militar del régimen interfiera en los esfuerzos de rescate.
Tregua temporal en Birmania
La junta militar había rechazado la medida para evitar que las fuerzas rebeldes aprovechen para «organizarse», pero finalmente ha aceptado la tregua ofrecida la víspera por las guerrillas opositoras (lgc)https://t.co/uRP44i7x2F
— DW Español (@dw_espanol) April 2, 2025