La victoria de Laura Fernández en las elecciones presidenciales marca un punto de inflexión en la política reciente de Costa Rica. Con 39 años, la politóloga y exministra del Gobierno de Rodrigo Chaves se convirtió en la segunda mujer en llegar a la Presidencia, tras imponerse en primera vuelta con el 48,5% de los votos, un resultado que evitó el balotaje y consolidó la continuidad del proyecto oficialista.
De acuerdo con los datos oficiales, Fernández superó ampliamente a su principal contendiente, el economista socialdemócrata Álvaro Ramos (PLN), que obtuvo el 33,3% de los sufragios. La jornada electoral estuvo marcada por un abstencionismo del 30,3% y fue calificada por el Tribunal Supremo de Elecciones como libre, auténtica y acorde con la tradición democrática del país.
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LA PROMESA DE UNA “TERCERA REPÚBLICA”
En su discurso de victoria, la presidenta electa anunció un “cambio profundo e irreversible” y convocó a la construcción de lo que denominó “la tercera república”. El concepto alude a una nueva etapa institucional, evocando la llamada segunda república surgida tras la guerra civil de 1948, que incluyó la abolición del Ejército y la promulgación de una nueva Constitución.
Si bien Fernández no detalló los cambios estructurales que impulsará desde el Ejecutivo, se definió como una “demócrata convencida” y prometió un Gobierno de diálogo y conciliación, al tiempo que llamó a la oposición a actuar con lealtad hacia los intereses de la ciudadanía.
SEGURIDAD Y CRIMEN ORGANIZADO EN EL CENTRO DE LA AGENDA
La inseguridad y el avance del narcotráfico fueron los ejes centrales de la campaña de Fernández. Entre sus propuestas destaca la posibilidad de decretar estados de excepción en zonas de alta criminalidad, una medida prevista en la Constitución, así como el endurecimiento de penas y el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad.
La mandataria electa ha manifestado su admiración por el presidente salvadoreño Nayib Bukele y se comprometió a concluir la construcción de una penitenciaría de alta seguridad inspirada en el modelo del CECOT de El Salvador. Estas iniciativas han generado críticas desde la oposición, que advierte sobre eventuales riesgos para las libertades civiles y el equilibrio democrático.
TENSIONES INSTITUCIONALES Y DESAFÍOS LEGISLATIVOS
Durante la campaña, Fernández mantuvo una postura crítica hacia el Poder Judicial y el Legislativo, a los que el oficialismo responsabiliza por el aumento de la violencia criminal. El Partido del Pueblo Soberano obtuvo 30 de los 57 escaños del Congreso, una mayoría relevante pero insuficiente para reformas constitucionales, que requieren dos tercios de los votos.
Aun así, el oficialismo no descarta construir alianzas para avanzar en cambios profundos, incluida una eventual reforma constitucional que habilite la reelección consecutiva, un punto que ya genera tensiones con sectores opositores.
CONTINUIDAD DEL PROYECTO DE RODRIGO CHAVES
Fernández ha prometido dar continuidad a varios proyectos emblemáticos del actual Gobierno, como Ciudad Gobierno, la construcción de una marina en el Caribe, obras viales estratégicas y la ampliación de puertos y aeropuertos. Incluso dejó abierta la posibilidad de ofrecer un cargo ministerial a Rodrigo Chaves, reforzando la idea de continuidad política entre ambos liderazgos.
PERFIL DE LA PRESIDENTA ELECTA
Nacida en Esparza, provincia de Puntarenas, Fernández es politóloga, especialista en políticas públicas y gobernabilidad democrática. Fue ministra de Planificación Nacional, ministra de la Presidencia y jefa de gabinete de Chaves, cargos desde los cuales consolidó un perfil técnico y político clave dentro del oficialismo.
Casada, madre de una niña pequeña y católica conservadora, su discurso centrado en la defensa de la familia, la vida y los valores tradicionales le permitió ampliar su base de apoyo, incluyendo sectores evangélicos en crecimiento. Su estilo confrontativo y cercano a la militancia reforzó su identificación con el liderazgo de Chaves.
Laura Fernández asumirá la Presidencia el próximo 8 de mayo con una agenda ambiciosa enfocada en la seguridad, la reforma del Estado y la continuidad del proyecto político que la llevó al poder, en un contexto observado de cerca por actores políticos, sociales e institucionales dentro y fuera del país.
Esta mañana asistí a misa en la Basílica de Los Ángeles y oré por todos los costarricenses, por esta Patria amada, por lo que está por venir.
Y como siempre, recibí el apoyo y el cariño de cientos de personas presentes. Vamos a continuar haciendo grande a Costa Rica. Que… pic.twitter.com/bCN0PmRvQ6
— Laura Fernández Delgado (@laurapresi2026) February 1, 2026







