Un nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas acusa a Israel de aplicar un entramado de leyes y prácticas que afectan de manera profunda y persistente la vida de los palestinos en la Cisjordania Ocupada, incluida Jerusalén Este. El documento concluye que existe una discriminación sistémica que presenta características comparables a un régimen de apartheid.
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El reporte, publicado este miércoles 7 de enero por la Oficina de Derechos Humanos, sostiene que hay “motivos razonables” para creer que la segregación impuesta no es transitoria, sino que busca consolidarse como un mecanismo permanente de control y dominación sobre la población palestina, especialmente desde el endurecimiento de las políticas aplicado a partir de diciembre de 2022.
DOS SISTEMAS LEGALES Y UN TRATO PROFUNDAMENTE DESIGUAL
El alto comisionado Volker Türk subrayó que Israel mantiene en Cisjordania dos regímenes jurídicos paralelos: el derecho civil para los colonos israelíes y la justicia militar para los palestinos. Esta dualidad, afirma la ONU, genera un trato desigual en materias fundamentales como la libertad de movimiento, el acceso a la tierra, el agua y otros recursos básicos.
El informe detalla que los palestinos son sometidos de forma sistemática a tribunales militares que ofrecen escasas garantías de debido proceso, mientras los colonos cuentan con una protección legal mucho más amplia. Esta diferencia estructural, advierte el organismo, consolida un sistema de segregación institucionalizada contrario al derecho internacional.
VIOLENCIA, HOMICIDIOS E IMPUNIDAD PERSISTENTE
La ONU documenta además un patrón sostenido de violencia letal ejercida tanto por fuerzas israelíes como por colonos, con un nivel de impunidad alarmante. Entre 2017 y septiembre de 2025 se registraron más de 1.500 muertes de palestinos, pero solo un número reducido de casos derivó en investigaciones formales y condenas.
El informe documenta episodios emblemáticos, como la muerte de menores y mujeres desarmadas durante operaciones militares, hechos que los soldados justificaron posteriormente, a pesar de que existían registros audiovisuales que desmentían esas versiones. Para Naciones Unidas, estos hechos reflejan una práctica sistemática más que incidentes aislados.
RESTRICCIONES COTIDIANAS Y CONTROL DE LA VIDA PALESTINA
Según el reporte, las políticas israelíes afectan todos los ámbitos de la vida cotidiana palestina: desde el derecho al trabajo y la educación, hasta el acceso a hospitales, tierras agrícolas y redes familiares. La construcción de carreteras exclusivas para colonos fragmenta el territorio y separa comunidades, mientras los desalojos forzados podrían constituir traslados ilegales, tipificados como crímenes de guerra.
A ello se suma la confiscación y destrucción de infraestructura hídrica palestina, lo que obliga a la Autoridad Palestina a comprar agua a empresas israelíes que operan en territorio ocupado. En sus conclusiones, la ONU sostiene que esta “asfixia sistemática” vulnera de forma grave los derechos humanos y exige a Israel derogar las leyes y prácticas que perpetúan la discriminación basada en raza, religión u origen étnico.
La discriminación de Israel a los palestinos en Cisjordania “recuerda al apartheid”, dice @UNHumanRights https://t.co/UAJcdBvyKU
— Noticias ONU (@NoticiasONU) January 7, 2026







