En su primera celebración de Domingo de Ramos, el papa León XIV centró su homilía en una advertencia directa: la religión no puede ser utilizada para legitimar conflictos armados, marcando así el tono de su pontificado en materia internacional y espiritual.
Ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el pontífice instaló el debate sobre el rol de la fe en contextos de violencia, enfatizando que el mensaje cristiano es incompatible con la guerra. Durante la ceremonia del Domingo de Ramos, hizo un llamado explícito a detener los enfrentamientos y a reconocer la fraternidad entre los pueblos.
FE Y GUERRA: UNA LÍNEA ROJA DEL PONTIFICADO
El líder de la Iglesia Católica afirmó que Dios rechaza la violencia y cuestionó duramente a quienes invocan la religión para justificarla. En ese marco, afirmó que Dios no escucha las oraciones de quienes promueven la guerra y reforzó una postura doctrinal que sitúa la paz como eje central del cristianismo.
Lea también Rechazo global a Trump suma protesta en Santiago
Sin mencionar países específicos, el papa endureció su discurso frente a los conflictos actuales, especialmente en Medio Oriente, donde ha insistido en la necesidad de un alto al fuego y ha criticado los efectos de los bombardeos sobre la población civil.
EL EJEMPLO DE JESÚS Y EL FOCO EN LAS VÍCTIMAS
Durante la homilía, el pontífice puso como referencia la figura de Jesucristo, destacando que nunca recurrió a la violencia ni a la defensa armada. A partir de ese ejemplo, subrayó que la fe debe promover la compasión y no el enfrentamiento.
También dedicó parte de su mensaje a las víctimas de los conflictos, visibilizando el sufrimiento de quienes viven bajo la violencia y reforzando el carácter humanitario de su llamado.
TENSIONES EN JERUSALÉN MARCAN EL INICIO DE LA SEMANA SANTA
El inicio de la Semana Santa estuvo además marcado por hechos en Jerusalén. El Patriarcado Latino de Jerusalén denunció restricciones impuestas por fuerzas israelíes que impidieron celebraciones religiosas en la Iglesia del Santo Sepulcro, uno de los principales lugares sagrados del cristianismo.
Las autoridades también limitaron el acceso a otros sitios religiosos de la Ciudad Vieja, afectando actividades tradicionales como la procesión desde el Monte de los Olivos, lo que generó preocupación en el mundo cristiano.
UNA SEMANA SANTA MARCADA POR EL MENSAJE DE PAZ
Con esta homilía, León XIV inicia su primera Semana Santa tras asumir el pontificado, fijando una línea clara: el rechazo a la violencia como principio central de su liderazgo espiritual. En los próximos días, encabezará las principales celebraciones litúrgicas en Roma, manteniendo el foco en la paz y la situación de los cristianos en zonas de conflicto.
Asimismo, encomiendo al Señor a todos los marineros víctimas de la guerra: rezo por los difuntos, por los heridos y por sus familiares. ¡La tierra, el cielo y el mar han sido creados para la vida y para la paz! Y #OremosJuntos por todos los migrantes fallecidos en el mar, en…
— Papa León XIV (@Pontifex_es) March 29, 2026







