Internacional

Qué es el Qatargate y por qué complica a Netanyahu

Editado de agencias y medios internacionales por Cristian Navarro H.

Periodista

Netanyahu
Foto: Publicado en X por @aapayes
Ha resurgido el debate sobre si la política de Netanyahu respecto a Qatar pudo haber facilitado las acciones de Hamás

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, compareció ante el Tribunal de Distrito de Tel Aviv, donde declaró en el marco de un proceso por supuestos sobornos y fraude, en el que ha estado involucrado desde diciembre. La audiencia, prevista como extensa debido a anteriores ausencias del mandatario —justificadas por “asuntos de seguridad nacional”— fue interrumpida luego de que medios locales informaran la detención de dos de sus asesores más cercanos. Poco después, Netanyahu fue citado nuevamente por la Justicia, esta vez como testigo en el mismo caso.

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En un video publicado en sus redes sociales, el mandatario confirmó que recibió a los investigadores y aseguró que no le presentaron pruebas. “Debía ser un interrogatorio de cuatro horas, pero tras una hora ya no tenían más preguntas”, declaró. Además, calificó la indagatoria como una “investigación política” y denunció que sus asesores Yonatan Urich y Eli Feldstein estaban siendo “secuestrados”.

“No hay ningún caso, no hay absolutamente nada, solo una cacería de brujas política”, afirmó Netanyahu.

La Policía israelí arrestó a ambos asesores —encargados de comunicación y portavoces de la oficina del primer ministro— en el marco de una causa que ha estremecido al país: el llamado ‘Qatargate’.

¿EN QUÉ CONSISTE EL ‘QATARGATE’?

El diario Haaretz reveló este escándalo en 2024, y expertos lo calificaron como un entramado con múltiples ramificaciones.

La trama involucra a Feldstein y Urich, quienes habrían mantenido vínculos opacos con el Estado de Qatar mientras ocupaban cargos en el gobierno.

Según la investigación, ambos participaron en una supuesta campaña para mejorar la imagen de Qatar en Israel, al mismo tiempo que trabajaban en la Administración de Netanyahu. Por ejemplo, el primer ministro contrató a Feldstein como portavoz militar tras el inicio de la guerra en Gaza, en octubre de 2023.

Sin embargo, su calidad de “contratista” le permitía realizar otros trabajos en paralelo.

En marzo pasado, el Canal 12 israelí reveló que Qatar habría pagado a Feldstein para promover su imagen como Estado mediador durante las negociaciones de tregua e intercambio de rehenes entre Israel y Hamás. Esta colaboración se habría mantenido activa mientras Feldstein desempeñaba funciones clave en el gobierno.

Además, ya en 2024, las autoridades detuvieron a Feldstein por presuntamente filtrar documentos clasificados del Ejército a medios locales e internacionales.

¿QUÉ RELACIÓN TIENE EL MUNDIAL DE QATAR?

Yonatan Urich, jefe directo de Feldstein, también está implicado en el caso, aunque por hechos anteriores. En 2022, durante el Mundial de Fútbol en Doha, Qatar contrató a Urich y a su consultora de comunicación para mejorar su imagen ante la opinión pública israelí.

El 15 de febrero pasado, el servicio de inteligencia interior israelí —el Shin Bet— confirmó que abriría una investigación contra ambos asesores por presunto contacto con agentes extranjeros, aceptación de sobornos, fraude, abuso de confianza y lavado de dinero.

¿Dónde encaja Netanyahu en todo esto? Analistas apuntan a que la influencia de estos asesores en el entorno más cercano del primer ministro podría haber afectado decisiones clave en materia de seguridad y diplomacia, particularmente antes del ataque del 7 de octubre de 2023.

“NO HAY UNO, SINO DOS QATARGATES”

En paralelo, Netanyahu ha promovido una ofensiva contra quienes considera sus principales opositores dentro del aparato estatal: Ronen Bar, jefe del Shin Bet, y Gali Baharav-Miara, la fiscal general de Israel. Acusa a ambos de formar parte de un supuesto “Estado profundo” que busca derrocarlo mediante una persecución judicial.

Aunque la Corte Suprema impidió por ahora el despido de Bar, Netanyahu ya ha propuesto como reemplazo a Eli Sharvit, excomandante de la Marina.

De acuerdo con Haaretz, detrás de estos intentos estaría el objetivo de frenar el avance de la causa ‘Qatargate’. El medio sostiene que “no hay uno, sino dos Qatargates”.

John Strawson, experto en Derecho Internacional y Medio Oriente de la Universidad de East London, explicó que entre 2018 y 2021, Netanyahu permitió que Qatar enviara fondos a Hamás con la intención de contener la influencia de la Autoridad Palestina en Gaza. Mientras Doha consideraba esto como ayuda humanitaria, en Israel se interpretaba como una táctica para dividir a los palestinos.

Sin embargo, medios como CNN afirman que esos fondos habrían terminado beneficiando directamente al brazo militar de Hamás.

UNA PREGUNTA CLAVE SIN RESPUESTA

Desde el ataque del 7 de octubre, ha resurgido el debate sobre si la política de Netanyahu respecto a Qatar pudo haber facilitado las acciones de Hamás. Esa es una de las razones, según analistas, por las que el primer ministro ha evitado la creación de una comisión investigadora sobre los atentados.

Ahora, con el escándalo ‘Qatargate’ en pleno desarrollo, esa pregunta vuelve a tomar relevancia: ¿la influencia de Qatar en el entorno de Netanyahu pudo haber contribuido, directa o indirectamente, a lo ocurrido?

La Justicia israelí tendrá la última palabra. Mientras tanto, Netanyahu continúa enfrentado al Poder Judicial en uno de los momentos más delicados de su carrera política.

 

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