Los petroleros Sea Horse y Anatoly Kolodkin se dirigen a Cuba en medio de la grave crisis de combustible que afecta a la isla y del endurecimiento de las sanciones impulsadas por Estados Unidos contra el régimen cubano. El movimiento de ambas embarcaciones fue detectado a través de datos de seguimiento marítimo analizados por AFP, The Guardian y Financial Times, en un contexto marcado por meses sin suministros externos confirmados.
CRISIS ENERGÉTICA AL LÍMITE
La llegada de estos cargamentos podría aliviar parcialmente una emergencia energética que ya golpea con fuerza a la población cubana, con apagones prolongados, suspensión de procedimientos hospitalarios y severas dificultades en el transporte y otros servicios básicos.
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De acuerdo con registros de MarineTraffic, los dos buques declararon destinos distintos a Cuba. Sin embargo, sus trayectorias reales, junto con análisis de inteligencia comercial, apuntan a que su destino final sería la isla. Estas operaciones han encendido las alertas entre observadores del sector marítimo.
RUTAS BAJO SOSPECHA
Uno de los casos más observados es el del Sea Horse, un petrolero con bandera de Hong Kong que, según investigaciones de la firma Windward citadas por AFP, habría recibido cerca de 190.000 barriles de diésel ruso frente a las costas de Chipre.
Tras esa operación, la nave modificó varias veces su destino declarado: primero figuró rumbo a La Habana, luego a Gibraltar y finalmente a Boston. Además, apagó durante extensos tramos su sistema de identificación automática (AIS), dificultando su rastreo.
MANIOBRAS PARA EVADIR SANCIONES
Expertos del sector advierten que estas prácticas, cambios de ruta, apagado de señal y ausencia de seguros occidentales, forman parte de estrategias utilizadas para eludir controles internacionales. En el caso del Sea Horse, la falta de cobertura financiera refuerza las sospechas sobre operaciones fuera de los circuitos tradicionales.
UN SEGUNDO ENVÍO CLAVE
El segundo buque, el Anatoly Kolodkin, enfrenta sanciones de Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido. Según datos de la firma Kpler, transporta unas 100.000 toneladas métricas de crudo Urals, equivalentes a más de 725.000 barriles, con destino a la terminal de Matanzas.
El monitoreo satelital estima su llegada en las primeras semanas de abril, lo que marcaría el mayor envío de petróleo ruso a Cuba desde el endurecimiento de las sanciones a inicios de este año.
IMPACTO Y ESCENARIO GEOPOLÍTICO
La situación de la isla se agravó tras la interrupción de los envíos desde Venezuela y el aumento de la presión diplomática de Estados Unidos sobre otros proveedores. Actualmente, Cuba produce solo una fracción del petróleo que consume y depende de importaciones para sostener su funcionamiento.
Las consecuencias ya son visibles: hospitales con atención limitada, vuelos suspendidos, transporte público irregular y servicios básicos operando de forma intermitente.
En este contexto, el régimen de Miguel Díaz-Canel ha intentado impulsar energías alternativas y abrir espacios a la inversión externa, aunque sin resultados suficientes para revertir la crisis.
El respaldo de Moscú aparece así como un factor clave. Analistas advierten que estas operaciones reflejan no solo el aislamiento de Cuba, sino también la creciente sofisticación de las redes que buscan sortear el sistema internacional de sanciones.
Te encierro en tu casa, echo la llave, la tiro por la alcantarilla, no permito que nadie te haga llegar nada para que puedas sobrevivir y, si al final te mueres, pues digo que es por tu culpa, que no te organizas bien
Manu Levin sobre el bloque total a Cuba por parte de EEUU… pic.twitter.com/oUn0kFaKjV
— La Base (@LaBase_TV) March 19, 2026







