Los presidentes de Rusia Vladimir Putin y de Turquía Recep Tyyip Erdogan, piden con urgencia un cese al fuego en Medio Oriente. El llamado se basa en la grave crisis energética derivada de la guerra y que ya afecta a gran parte del mundo.
Ambos mandatarios señalaron que la “intensificación de las acciones militares acarrea graves consecuencias no solo a nivel regional, sino también mundial». Lo anterior se da tras el escalamiento de los ataques y las declaraciones de EE.UU. e Israel y de Irán, en el otro bando.
Llamado urgente
El acuerdo de elevar este llamado se da tras una comunicación telefónica este viernes. En ella acordaron pedir un alto al fuego inmediato en Medio Oriente a raíz de la crisis energética derivada del conflicto.
En un comunicado, emitido por el Kremlin, se señala que “los dirigentes subrayaron sus posiciones comunes sobre la necesidad de un alto al fuego lo antes posible y de la elaboración de acuerdos de paz que tengan en cuenta los intereses legítimos de todos los Estados de la región”.
Asimismo, Putin y Erdogan coincidieron que la “intensificación de las acciones militares acarrea graves consecuencias no solo a nivel regional, sino también mundial, especialmente en los ámbitos de la energía, el comercio y la logística”.
Mar Negro
También acordaron en la oportunidad realizar una “coordinación” para resguardar la seguridad en el Mar Negro. Se trata de un lugar donde Ucrania ha efectuado ataques contra buques comerciales e infraestructura de gas, según el Kremlin.
La empresa rusa de gas, Gazprom, señaló previamente que una instalación energética que suministra combustible a Turquía fue blanco de un ataque nocturno con drones
Con el fin de debilitar los recursos de hidrocarburos, Kiev atacó instalaciones energéticas en Rusia con los que Moscú sostiene y financia su ofensiva en Ucrania.







