El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este sábado una advertencia directa a Irán, señalando que dispone de 48 horas para cumplir el plazo impuesto y alcanzar un acuerdo; de lo contrario, amenazó con atacar sus instalaciones energéticas.
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Días atrás, el mandatario había ampliado el ultimátum, fijando como nueva fecha límite el 6 de abril a las 20:00 horas en Washington (00:00 GMT del 7 de abril), con el objetivo de que Irán permita nuevamente la apertura del estrecho de Ormuz.
ESTRECHO DE ORMUZ
“¿Recuerdan cuando le di a Irán diez días para llegar a un acuerdo o abrir el estrecho de Ormuz? Se acaba el tiempo: quedan 48 horas para que se desate el infierno sobre ellos. ¡Gloria a Dios!”, escribió Trump en su red Truth Social.
El eventual cierre del estrecho de Ormuz —por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial— se ha convertido en uno de los factores más críticos e inestables derivados del conflicto en Medio Oriente.
Trump aseguró además que, si no se logra una solución dentro del plazo, ordenará la destrucción de las centrales eléctricas iraníes. Aunque anteriormente no descartó volver a extender el plazo, el tono de su mensaje más reciente apunta a una postura más definitiva.
No obstante, el viernes había difundido otra publicación en la que planteaba que “con un poco más de tiempo, podríamos abrir fácilmente el estrecho de Ormuz, hacernos con el petróleo y amasar una fortuna”.
PLANTA NUCLEAR
Horas antes, un ataque aéreo en las cercanías de la planta nuclear de Bushehr dejó un guardia fallecido y obligó a evacuar a 198 trabajadores rusos, según informó Moscú. Tanto la cancillería rusa como el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) condenaron el hecho con firmeza.
El jefe del OIEA recordó que las plantas de energía nuclear o sus áreas cercanas “nunca deben ser atacadas”.
Por su parte, el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abbas Araqchi, advirtió que la continuidad de ataques en el Golfo y el sur del país podría desencadenar una lluvia radioactiva que podría “terminar con la vida en las capitales del Consejo de Cooperación del Golfo, no en Teherán”.
El conflicto con Irán se intensificó el 28 de febrero, tras una ofensiva atribuida a Israel y Estados Unidos que provocó la muerte del guía supremo Ali Jamenei. Desde entonces, Teherán ha respondido con ataques a infraestructuras de aliados estadounidenses en el Golfo y ha restringido casi por completo el tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave por la que anteriormente circulaba cerca del 20% de los hidrocarburos a nivel global.




