El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su administración mantiene conversaciones con el gobierno cubano y deslizó que estas podrían derivar en lo que describió como “una toma de control amistosa” de la isla, en medio de un escenario de alta tensión bilateral.
Desde la Casa Blanca, el mandatario aseguró que La Habana enfrenta una severa crisis económica y que, ante ese contexto, ha iniciado contactos con Washington. “Están en grandes problemas, no tienen dinero, no tienen nada, pero están hablando con nosotros ahora. Quizás tengamos una toma de control amistosa de Cuba”, declaró ante la prensa antes de abandonar la sede del Ejecutivo.
CONTACTOS Y EVENTUALES ALIVIOS DE SANCIONES
Las declaraciones se producen luego de que trascendiera que el equipo del secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo reuniones con representantes vinculados al entorno del ex líder cubano Raúl Castro, en el marco de la cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom). Según reportes, en esas conversaciones se exploró la posibilidad de aliviar gradualmente las sanciones estadounidenses a cambio de reformas internas en la isla.
Lea también Zelensky anuncia nueva ronda de diálogos en Abu Dabi
El eje de las discusiones apuntaría a un esquema de revisión “mes a mes”, condicionado a eventuales cambios económicos y políticos por parte de las autoridades cubanas. No está claro si Rubio participó directamente en los encuentros, aunque posteriormente afirmó que Estados Unidos investigará cualquier avance antes de adoptar decisiones formales.
En paralelo, la administración Trump anunció planes para permitir el envío de combustible desde compañías energéticas estadounidenses hacia empresas privadas cubanas. La medida busca fortalecer el emergente sector privado en la isla y, al mismo tiempo, incrementar la influencia económica de Washington.
INCIDENTE MARÍTIMO Y TENSIÓN HISTÓRICA
El escenario se complejiza tras el reciente incidente de una embarcación en aguas cubanas que terminó con víctimas fatales. Las autoridades de La Habana calificaron a los ocupantes como “terroristas” y aseguraron que habrían planificado acciones violentas desde territorio estadounidense. El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, indicó que Washington ha mostrado disposición para esclarecer los hechos.
Las palabras de Trump también evocan una larga historia de confrontaciones entre ambos países. Episodios como la invasión de Invasión de Bahía de Cochinos en 1961 y el atentado contra un avión cubano en 1976, atribuido a Luis Posada Carriles, siguen marcando la memoria política de la isla y alimentan la desconfianza mutua.
En este contexto, la posibilidad de una “toma amistosa” planteada por Trump añade un nuevo elemento de incertidumbre a unas relaciones históricamente frágiles, en momentos en que ambos gobiernos combinan gestos de diálogo con señales de firmeza estratégica.
🇺🇸🇨🇺‼️ | Donald Trump: “El gobierno cubano está hablando con nosotros. Están en graves problemas… quizás tengamos una toma de posesión amistosa de Cuba. Podríamos muy bien terminar teniendo una toma de posesión amistosa de Cuba». pic.twitter.com/7Q2sLJpPa7
— UHN Plus (@UHN_Plus) February 27, 2026







