Trump impulsa cumbre por Gaza con plan millonario de inversión de 5.000 millones de dólares. Los países participantes, afines a Trump y asuman 35. Varios se han restado de la iniciativa.
El presidente Donald Trump anunció la realización de una cumbre internacional enfocada en la reconstrucción y estabilidad de Gaza. El llamado fue realizado a través de declaraciones públicas y reuniones privadas con líderes aliados. Trump afirmó que “es momento de transformar el conflicto en una oportunidad de desarrollo”.
El mandatario explicó que la reunión será organizada por el Instituto de Paz que recientemente rebautizó con su propio nombre. La entidad coordinará los aspectos diplomáticos, financieros y políticos del proceso. Trump aseguró que el organismo actuará como plataforma permanente de diálogo.
Según se ha expuesto, el proyecto busca consolidar una hoja de ruta común entre países influyentes. La convocatoria apunta a generar compromisos concretos y medibles en el tiempo. El objetivo central es reducir la violencia y fomentar la cooperación regional, además de reconstruir Gaza, aunque no necesariamente como era.
Plan de inversión y llamado a Hamas
Uno de los ejes centrales de la iniciativa es una inversión anunciada de US$5.000 millones para proyectos en Gaza. Trump indicó que los fondos se destinarán a infraestructura, salud, educación y empleo. El plan contempla participación de capital público y privado.
El presidente también dirigió un llamado directo a Hamás para abandonar la confrontación armada. Señaló que “no habrá desarrollo mientras persista la violencia”. Agregó que la estabilidad es condición básica para cualquier inversión sostenible.
Desde su entorno sostienen que el financiamiento estará sujeto a compromisos de seguridad. Las autoridades estadounidenses afirmaron que habrá mecanismos de supervisión internacional. El objetivo es evitar desvíos y garantizar uso transparente de los recursos.
Origen del proyecto y respaldo internacional
La iniciativa tuvo una reunión fundacional en Davos, Suiza, en enero pasado, durante el Foro Económico Mundial. En ese encuentro se definieron las bases políticas y económicas del proyecto. Allí se estableció el rol del instituto liderado por Trump.
Hasta ahora, al menos 35 jefes de Estado y de Gobierno han confirmado su participación. Entre ellos figuran los mandatarios de Israel, Argentina, Arabia Saudita y Egipto. También se sumaron representantes de países de Medio Oriente, América Latina y Asia.
Sin embargo, algunas naciones decidieron no integrarse a la iniciativa. Francia, España y Suecia manifestaron reparos diplomáticos. Estos gobiernos señalaron que prefieren canalizar sus esfuerzos a través de organismos multilaterales. En el caso de Chile, no fue invitado a ser parte del equipo.
Reacciones y proyección diplomática
La convocatoria generó reacciones diversas en el escenario internacional. Algunos analistas valoraron el enfoque económico como herramienta de estabilización. Otros cuestionaron el liderazgo personalista del proceso.
Desde Washington indicaron que la cumbre no reemplaza los canales diplomáticos tradicionales. Aseguraron que busca complementarlos con incentivos concretos. También destacaron el interés de actores regionales clave.
Expertos sostienen que el éxito dependerá de la implementación real del plan financiero. Advierten que sin acuerdos políticos paralelos, la inversión podría verse limitada. La atención internacional se centra ahora en la fecha y formato definitivo de la reunión.







