El presidente Donald Trump se reúne este jueves con la líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, en un gesto político que contrasta con el reciente deshielo diplomático entre la Casa Blanca y el gobierno de Venezuela.
El encuentro ocurre apenas un día después de que Trump confirmara haber sostenido una “larga conversación” telefónica con la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, a quien calificó como “formidable”. Rodríguez, a su vez, describió el diálogo como “productivo y cortés”, desarrollado en un clima de respeto mutuo. La simultaneidad de ambos gestos revela la complejidad del escenario político que rodea el futuro venezolano y la estrategia estadounidense en la región.
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UN GESTO POLÍTICO EN DOBLE DIRECCIÓN
Trump ya había manifestado públicamente que sería “un honor” recibir a Machado, e incluso expresó su frustración por no haber obtenido el Premio Nobel de la Paz que finalmente recayó en la dirigente opositora. Machado, por su parte, dedicó el galardón al mandatario estadounidense y llegó a sugerir entregarle simbólicamente el premio, algo que posteriormente fue descartado por la Academia Noruega.
La exdiputada venezolana abandonó su país tras meses en la clandestinidad, con apoyo logístico de Estados Unidos. Desde entonces ha mantenido una agenda internacional de bajo perfil, con reuniones estratégicas como su reciente audiencia con el papa León XIV en Roma.
DE LA EXPECTATIVA DE CAMBIO A LA CONSOLIDACIÓN DEL PODER
Aunque la salida forzada de Nicolás Maduro tras una intervención militar estadounidense abrió brevemente expectativas de transformación política, la rápida consolidación de Delcy Rodríguez en el poder y el respaldo posterior de Trump redefinieron el tablero. De hecho, el propio mandatario estadounidense declaró que Machado “no goza de apoyo ni respeto suficiente en su país”, generando desconcierto en sectores opositores.
Pese a ello, Machado ha reafirmado su respaldo a Trump y sostiene que “la derrota del mal en Venezuela está más cerca”, reforzando su narrativa internacional pese a la pérdida de protagonismo interno.
PETRÓLEO, ESTABILIDAD Y APOYO EN EL CONGRESO
La Casa Blanca y el secretario de Estado, Marco Rubio, han dejado claro que su prioridad es mantener la estabilidad institucional venezolana y reorganizar el sector petrolero, considerado clave para los intereses estratégicos de Washington. Las grandes petroleras, sin embargo, han exigido mayor claridad jurídica antes de avanzar en compromisos concretos.
En paralelo, Machado mantiene un respaldo activo en el Congreso estadounidense, especialmente entre legisladores republicanos de Florida, varios de los cuales han anunciado su intención de reunirse con ella durante su visita a Washington.
🇺🇸🤝 Histórico encuentro en la Casa Blanca: Donald Trump recibe a María Corina Machado para hablar del futuro de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro en una reunión que promete redefinir la política del país latino.#FórmulaNoticias con Azucena Uresti (@azucenau) pic.twitter.com/xnVb4j6vtG
— Grupo Fórmula (@Radio_Formula) January 15, 2026






