UE congela activos rusos y desafía a Putin
La Unión Europea dio este viernes un paso de alto impacto geopolítico. Los 27 países del bloque acordaron la inmovilización indefinida de activos rusos por 210.000 millones de euros, equivalentes a US$ 246.000 millones, actualmente congelados en territorio comunitario.
La decisión busca blindar jurídicamente esos fondos antes de avanzar hacia su eventual uso para financiar a Ucrania, mediante un préstamo de reparación que podría alcanzar los 90.000 millones de euros.
Mayoría amplia, pero sin unanimidad
El acuerdo se adoptó por mayoría cualificada, con 25 votos a favor y dos en contra: Hungría y Eslovaquia. Bélgica, donde se concentran la mayoría de los activos a través de Euroclear, votó a favor, aunque rechaza que los fondos se utilicen directamente para pagar reparaciones.
La medida recurre al artículo 122 de los Tratados de la UE, un mecanismo excepcional que permite sortear la exigencia de unanimidad en situaciones de crisis. Bruselas lo considera clave para evitar el veto recurrente del gobierno de Viktor Orbán.
Advertencias previas de Moscú
La decisión no sorprende al Kremlin. Vladimir Putin había advertido de una “respuesta dura” si la UE avanzaba hacia el uso de activos soberanos rusos. Este viernes, el Banco Central de Rusia demandó a Euroclear, acusando pérdidas por el uso “directo o indirecto” de los fondos sin consentimiento.
Desde la Comisión Europea, el comisario económico Valdis Dombrovskis respondió que las entidades europeas están “plenamente protegidas” por el marco legal comunitario.
Señal política y riesgo jurídico
Para Bruselas, la señal es clara. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, afirmó que “los costos para Rusia seguirán aumentando mientras continúe la guerra”. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, apuntó al siguiente objetivo: asegurar el financiamiento de Ucrania entre 2026 y 2027.
Sin embargo, el paso no está exento de riesgos. Budapest denunció una decisión “sin precedentes”, de vocación indefinida, adoptada bajo un mecanismo pensado como temporal. También alertó sobre un precedente peligroso para la seguridad jurídica internacional.
Un precedente global
Más allá de Ucrania, el congelamiento indefinido de activos soberanos abre un debate mayor: hasta dónde pueden llegar las democracias occidentales sin erosionar las reglas que dicen defender.
La UE avanza. Rusia responde. Y el derecho internacional queda, una vez más, tensionado entre la guerra, el poder y el dinero.







