El testimonio entregado ante la Fiscalía por el exsecretario privado de la exministra de la Corte Suprema Ángela Vivanco abrió una nueva línea de análisis en la investigación penal que busca esclarecer eventuales prácticas irregulares en el ejercicio de su cargo.
Según el relato, el exasistente describió un modo de operar reiterado de la exministra. Este, incluía el pago de cuentas personales en efectivo, tanto en moneda nacional como extranjera. No solo eso, también el manejo y traslado de documentación sensible fuera de dependencias institucionales.
PAGOS MILLONARIOS EN EFECTIVO
Los pagos —que abarcaban tarjetas de crédito, servicios básicos y otros gastos— se realizaban con dinero que la propia Vivanco le entregaba directamente. En algunos casos, eran fuertes sumas y sin que existiera acceso del asistente a cuentas bancarias ni claves personales.
Uno de los aspectos que concentra mayor atención del Ministerio Público es el destino de los respaldos y archivos asociados a estos movimientos. De acuerdo con la declaración, dicha documentación fue retirada de su lugar habitual de resguardo y trasladada a bodegas externas. Específicamente a recintos vinculados al exconservador de bienes raíces Sergio Yáber, también emputado en la causa por lavados de activos.
MOVIMIENTOS SOSPECHOSOS
Estos hechos son considerados relevantes por los investigadores, en tanto podrían incidir en la trazabilidad de dineros y antecedentes de interés para la causa.
El exasistente sostuvo que desconocía el origen exacto de parte del dinero en efectivo, particularmente de los montos en dólares. Aseguró que únicamente algunos recursos podrían provenir de viáticos entregados en efectivo por razones funcionales.
Esa falta de claridad es hoy materia de indagación por parte de la Fiscalía, que busca determinar si estos movimientos se ajustan a la legalidad o si configuran eventuales delitos como cohecho o lavado de activos.
EL ESTILO VIVANCO
Desde el Ministerio Público de Chile subrayan que el testimonio será contrastado con otros antecedentes, peritajes y declaraciones. Sin embargo, dan luces del «estilo Vivanco». Operaciones no habituales como los pagos de grandes sumas en efectivo y, el traslado de documentación sensible fuera del tribunal.
Los dichos del exasistente son coherentes con la confesión del abogado Lagos, también formalizado y privado de libertad en el anexo Capitán Yáber.
Más allá de las responsabilidades penales que eventualmente se determinen, el caso vuelve a instalar una discusión de fondo sobre probidad, transparencia y estándares éticos en el ejercicio de cargos públicos. Especialmente en instituciones llamadas a resguardar la fe pública y el Estado de Derecho. Una discusión que no solo informa, sino que interpela y advierte sobre prácticas que la sociedad exige erradicar.






