Exdirector de la PDI pide a la Suprema anular su juicio en que fue condenado a 17 años de pena efectiva.
EL CASO
Héctor Espinosa fue director general de la Policía de Investigaciones entre 2015 y 2021. En diciembre pasado, el Cuarto Tribunal Oral en lo Penal de Santiago lo condenó a 17 años de cárcel. La sentencia se dictó tras un juicio en el que se acreditaron delitos de malversación de caudales públicos, lavado de activos y falsificación de instrumento público.
El tribunal estableció que Espinosa desvió no menos de $146 millones desde los gastos reservados de la PDI. Parte de esos recursos se habría transferido a cuentas personales propias y de su esposa, María Magdalena Neira. La condena también incluye una multa y la incautación de bienes vinculados a los hechos investigados.
Tras conocer el fallo, Espinosa permaneció en prisión preventiva en el anexo Cárcel Capitán Yáber. Su defensa presentó varios recursos para modificar las medidas cautelares sin éxito hasta ahora. El exdirector busca que la Corte Suprema revise las decisiones previas.
RECURSO DE NULIDAD
A comienzos de enero, el penalista Marcelo Torres ingresó el recurso de nulidad. Ese trámite se encuentra bajo estricta reserva en el máximo tribunal. La defensa argumenta que hubo supuestas infracciones a garantías constitucionales en el juicio.
Torres sostiene que durante la investigación de la Fiscalía Metropolitana Oriente no se analizó debidamente el patrimonio de Espinosa. Según su planteamiento, esa falta de indagación habría condicionado la imputación de caudales públicos a su patrimonio privado. La defensa considera que este punto afecta el fundamento de varios cargos.
La solicitud de nulidad también apunta a posibles errores en la aplicación del derecho. La estrategia de la defensa es que se repita el juicio ante un tribunal diferente. La Corte Suprema deberá estudiar si existen méritos suficientes para acoger la nulidad solicitada.
SUPREMAZO
La Corte Suprema decidió que el examen del recurso corresponderá al máximo tribunal y no a la Corte de Apelaciones de Santiago. Esto se debe a las causales de nulidad invocadas por la defensa. La Segunda Sala de la Suprema programó una audiencia para escuchar los alegatos el próximo 2 de febrero.
En esa audiencia deberán comparecer todas las partes involucradas. Además del abogado Torres por Espinosa, también participará un segundo abogado en representación de la esposa del exdirector. Por parte del Ministerio Público, se informó que asistirá el jefe de la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía Nacional.
La tramitación de un recurso de nulidad como este puede tomar meses. Si la Suprema acoge el requerimiento, el juicio volvería a instancias previas. Si lo rechaza, la condena quedará firme y ejecutoriada.
LA CONDENA
La condena que Espinosa busca anular se basó en una investigación que duró años. El Ministerio Público, a través de la Fiscalía Metropolitana Oriente, formalizó cargos en 2021. La acusación señalaba que Espinosa utilizó parte de los gastos reservados de la PDI para favorecer cuentas privadas.
Además de la pena de prisión, el tribunal acogió demandas accesoria como la incautación de un inmueble en la zona oriente de Santiago. Ese bien fue adquirido parcialmente con fondos que, según la sentencia, habrían provenido de la malversación. El tribunal también impuso una multa que forma parte de la sanción total.
La esposa de Espinosa también fue condenada, aunque en un rango distinto. Ella enfrentó cargos por lavado de activos relacionados con los mismos hechos. Su condena, diferente en duración y naturaleza, también está siendo objeto de recursos ante el máximo tribunal.
LO QUE VIENE
El recurso presentado ante la Suprema marca un capítulo más en un proceso que se ha extendido por más de un año. La defensa aspira a que se revise la sentencia por completo y que cambie el curso de la causa. La Fiscalía Nacional, por su parte, defenderá la solidez del fallo de primera instancia.
Si la Corte Suprema rechaza el recurso, la condena de 17 años quedará firme tras agotar las instancias de revisión nacional. Si la acoge, el caso volverá a tribunales para un nuevo juicio, lo que implica un proceso extenso y complejo.
Este caso se suma a otros procesos judiciales recientes en que exautoridades enfrentan consecuencias penales por delitos relacionados con la administración de recursos públicos. Para muchos analistas, el desarrollo de la causa Espinosa será un antecedente importante en la fiscalización de altos mandos civiles y policiales.







