Formalizan a adolescente como cómplice del homicidio de escolar en San Bernardo. El imputado de 17 años quedó sujeto a medidas cautelares mientras la Fiscalía continúa investigando el crimen que conmocionó a la comunidad educativa de la Región Metropolitana.
La investigación por el homicidio de un estudiante en San Bernardo, sumó este viernes un nuevo capítulo. El Juzgado de Garantía formalizó a un adolescente de 17 años por su presunta participación como cómplice en el crimen que afectó a un escolar y que generó profunda preocupación por la violencia entre jóvenes.
El menor se presentó voluntariamente ante la Fiscalía acompañado de un adulto responsable y, tras la audiencia, el tribunal acogió la formalización solicitada por el Ministerio Público, que lo vincula con los hechos investigados.
La investigación sigue abierta
De acuerdo con los antecedentes expuestos en la audiencia, la Fiscalía sostiene que el adolescente habría colaborado en la comisión del delito. Por ello fue formalizado solo en calidad de cómplice. El ahora formalizado, mantenía una orden de detención vigente. Ante ello, se entregó voluntariamente acompañado por su madre en un recinto policial durante la jornada anterior.
La fiscal de San Bernardo, Natalia González, sostuvo que el imputado «empuja a la víctima, circunstancia que es utilizada por la persona que se encuentra prófuga para apuñalarla». Debido a que calificó su intervención como «más bien residual», solicitó que el adolescente quedara con arresto domiciliario, medida que el tribunal concedió.
La víctima es un menor de 15 años de nacionalidad venezolana que estudiaba en el Liceo Polivalente Santiago de Compostela, en San Bernardo. La agresión ocurrió a las afueras del Liceo oportunidad en que sufrió la herida cortopunzante en el tórax. Posteriormente fue trasladado al Hospital Parroquial de San Bernardo, donde se confirmó su muerte.
Autor material sigue prófugo
El tribunal también impuso al adolescente la prohibición de acercarse a la familia de la víctima y fijó un plazo de investigación de 180 días. En paralelo, las policías mantienen diligencias para detener al presunto autor material, un adolescente de 15 años que permanece prófugo y cuenta con una orden de detención vigente.
La Fiscalía no descarta la participación de otros jóvenes ni que se soliciten nuevas órdenes de detención. El caso vuelve a instalar la preocupación por el aumento de episodios de violencia que involucran a adolescentes y que han impactado especialmente a comunidades escolares durante los últimos meses.
Los hechos han reabierto el debate sobre la prevención de la violencia, la intervención temprana y la protección de los entornos educativos.






