Durante las últimas semanas, Gendarmería ha quedado en el centro de la controversia debido a una serie de episodios que encendieron las alertas.
Gnedarmería enfrenta cuestionamientos por muertes de internos producto de agresiones al interior de recintos penitenciarios, traslados que no se concretaron, problemas de seguridad que afectaron a funcionarios y la excarcelación equivocada de al menos tres personas privadas de libertad: una el 10 de enero y dos durante la semana del 9 de febrero.
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A estos hechos se sumaron otros dos casos informados el jueves 19 de febrero, ocurridos en Temuco y Copiapó. En esas situaciones, desde la entidad atribuyeron lo sucedido a fallas administrativas externas.
COMUNICADO DE GENDARMERÍA
En el caso de Temuco, según detallaron mediante un comunicado, un imputado recuperó la libertad por orden del Juzgado de Garantía local. Sin embargo, al día siguiente el mismo tribunal dispuso su comparecencia y emitió una orden de detención por “error administrativo en la dictación de la resolución”.
En Copiapó también se había instruido la liberación de un interno. No obstante, debido al contexto de alerta, el funcionario encargado revisó el portal del Poder Judicial y detectó inconsistencias, lo que permitió frenar la ejecución de la orden y evitar que el error se concretara.
En paralelo a estas situaciones, la institución enfrenta fuertes críticas, especialmente porque las liberaciones indebidas han generado inquietud en distintas autoridades. Desde el gobierno incluso han planteado la sospecha de que podría existir intencionalidad en la reiteración de estos casos. De acuerdo con declaraciones oficiales, el malestar de algunos funcionarios estaría vinculado a la reforma constitucional que traspasa Gendarmería al Ministerio de Seguridad y elimina las asociaciones de funcionarios.
En ese contexto, el jueves 12 de febrero el subsecretario de Justicia, Ernesto Muñoz, solicitó al Ministerio Público que investigue una posible coordinación o premeditación de funcionarios en el incumplimiento de sus deberes como custodios.
Más allá de la coyuntura reciente, cifras internas a las que accedió La Tercera revelan que en la última década se han registrado 159 excarcelaciones erróneas de personas que debían permanecer privadas de libertad.
Los años con mayor número de casos fueron 2016 y 2018, ambos con 26 episodios, mientras que en 2017 se contabilizaron 25. Desde entonces, la tendencia ha sido a la baja.
El año con menos situaciones detectadas dentro del período analizado fue 2023, con seis casos.
Detalle por año:
2016: 137.832 población penal anual | 26 libertades mal otorgadas | 0,02%
2017: 139.459 | 25 | 0,02%
2018: 138.821 | 26 | 0,02%
2019: 139.590 | 14 | 0,01%
2020: 114.988 | 11 | 0,01%
2021: 117.542 | 11 | 0,01%
2022: 131.256 | 12 | 0,01%
2023: 141.614 | 6 | 0,01%
2024: 149.853 | 10 | 0,01%
2025: 158.055 | 15 | 0,01%
2026: – | 3 | –
Consultada por esta problemática, la subdirectora operativa, María Angélica Aguirre, afirmó que “lamentablemente, las libertades mal otorgadas no son un fenómeno nuevo, ya sea por errores administrativos de los tribunales o negligencias inexcusables de nuestro personal”.
Además, precisó que “En lo que va del año 2026 se han registrado tres casos de libertades concedidas erróneamente debido a negligencias o descuidos de parte de nuestro personal. Ante esta situación, la institución ha mantenido su compromiso con la mejora continua, reforzando la implementación de medidas, tanto preventivas como correctivas, para reducir al mínimo la ocurrencia de este tipo de eventos y fortalecer los mecanismos de control en la gestión de libertades».
Junto con recalcar que los casos han disminuido con el tiempo, la autoridad sostuvo que las falencias detectadas «se han corregido conforme a los estándares de responsabilidad, exhaustividad y rigor que demanda nuestro trabajo. Por este motivo, hemos dado instrucciones precisas a todo el personal, en particular a quienes gestionan la libertad de personas bajo custodia institucional, para que mantengan un control riguroso, conforme al principio de doble control y al principio de responsabilidad».
NUEVAS MEDIDAS
La discusión sobre las excarcelaciones indebidas cobró mayor fuerza tras la liberación del sicario del “rey de Meiggs”, Carlos Alberto Mejía Hernández. Aunque aún se indaga si existió responsabilidad de la jueza Irene Rodríguez, el caso dejó en evidencia fallas relevantes en los sistemas de control.
Tras ese episodio, el Ministerio de Justicia, el Ministerio Público y el Poder Judicial conformaron una mesa de trabajo y acordaron reforzar los mecanismos de supervisión.
Más recientemente, a raíz de los casos registrados en los últimos meses, se puso en marcha un nuevo plan que incluyó la emisión de una circular que obliga a realizar un doble chequeo antes de concretar cualquier liberación.
Según se detalla en el documento, ningún interno puede recuperar la libertad con la revisión de un solo funcionario. Dos funcionarios deben examinar de manera exhaustiva la documentación y los antecedentes disponibles en los registros institucionales. “El cumplimiento de la doble revisión exhaustiva es obligatorio, inexcusable y no admite excepciones de ningún tipo”, se establece.
De acuerdo con la subdirectora operativa, este protocolo permitió evitar la liberación indebida en Copiapó. “En esta ocasión, el personal encargado de la custodia verificó el portal del Poder Judicial y detectó una causa con observaciones provenientes del mismo tribunal. Se alertó sobre el error en dos oportunidades, logrando finalmente confirmar que la persona privada de libertad debía cumplir una condena pendiente de 301 días”, explicó.
Finalmente, Aguirre enfatizó que, “junto con los procedimientos de control y las instrucciones específicas impartidas a nuestro personal, es esencial fortalecer la colaboración entre Gendarmería y los Tribunales de Justicia. Esta coordinación tiene por objeto optimizar las medidas de seguridad y garantizar que se tomen todos los resguardos necesarios para evitar la repetición de casos de libertades mal otorgadas, ya sea por negligencia o por errores administrativos».







