El Banco Central publicó esta mañana su Primer Informe de Política Monetaria (IPoM) de 2024, donde elevó su proyección de crecimiento económico para este año, ubicándolo entre 2% y 3%.
Esto está por sobre el rango de 1,25%-2,25% que el ente emisor había estimado en el informe de diciembre.
Para los dos años siguientes -2025 y 2026- la institución proyecta un rango de entre 1,5 y 2,5%, con una economía que irá convergiendo a su tasa de crecimiento potencial.
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Buena parte de la revisión para este año -dice el informe- se explica por la aceleración de la actividad en el primer trimestre.
INFLACIÓN
El reporte del Banco Central da cuenta de que en enero y febrero la inflación mostró registros que superaron lo previsto y que su evolución debe seguir monitoreándose.
Por lo mismo, hizo una importante revisión al alza de su estimación inflacionaria para este año y se prevé que la variación anual de la inflación total y subyacente llegará a 3,8%, bastante por encima del rango entre 2,9% y 3,2% esperado en el IPoM anterior.
«Este ajuste está influido por la depreciación del tipo de cambio, el deterioro de los factores de costos globales en los últimos meses -incluido el precio del petróleo- y la mayor inflación de inicios de año», sostiene el informe de la entidad, que de todos modos estima que no varía la meta de llegar a 3% en dos años.
En el mediano plazo, añade, la convergencia de la inflación a la meta considera que la economía no presentará desbalances relevantes y que el TCR (tipo de cambio real) tendrá una disminución gradual, baja que estará sujeta al desarrollo de las condiciones financieras.
De todos modos, el informe del BC sostiene que todo esto se da en un contexto donde la actividad muestra un comportamiento mejor a lo previsto, y el consumo y la inversión un cierre en 2023 más débil que lo estimado preliminarmente, en particular en sus componentes transables.
LOS RIESGOS
De acuerdo con el informe, los principales riesgos para la política monetaria provienen del ámbito externo, destacándose el deterioro geopolítico internacional (conflictos en Medio Oriente y la guerra de Ucrania) y la “preocupación por la debilidad de China“.
Y si bien la inflación mundial sigue cediendo, existen amenazas por la reversión de factores de costos y persistencia de altos registros en los ítems de servicios.
“Las dudas sobre la inflación recaen especialmente en EEUU, donde destaca la resiliencia de la economía, apoyada por el dinamismo del mercado laboral y el consumo privado”, afirma el IPoM.
Esto, agregado que se proyecta un aplazamiento de los recortes de tasas de la Reserva Federal (Fed) al segundo semestre, ha afectado el desempeño de distintas variables financieras, incluyendo una apreciación global del dólar.
DEMANDA Y CONSUMO
El IPoM destacó que, dentro del comportamiento reciente de la inflación, tanto el componente minero como no minero del Imacec mostraron resultados algo mejor a lo previsto, debido a una combinación de mayor demanda externa, factores de oferta y algunos elementos asociados a un mayor impulso local.
De esta forma, el PIB del primer trimestre se había elevado. Sin embargo, el ente emisor advierte que “dada la transitoriedad de algunos de los elementos mencionados, el escenario central anticipa menores velocidades en los próximos meses, en línea con las consideradas en el IPoM previo”.
La demanda, en la segunda mitad de 2023, resultó algo más débil de lo proyectado, en particular en sus componentes transables.
La serie desestacionalizada del consumo de los hogares tuvo caídas hasta el tercer trimestre, según las Cuentas Nacionales de 2023, con una leve recuperación hacia fines de año, dejando una contracción anual del 5,2%, superior a lo previsto en el IPoM de diciembre (-4,6%).
“Por su parte, la formación bruta de capital fijo (FBCF) comenzó 2023 con mayor dinamismo, aunque registró una fuerte reducción en el último trimestre del año pasado”, detallaron.