Kast entrega la nómina de Delegados Presidenciales la que incorpora diversas experiencias profesionales, desde gestión pública hasta carrera legislativa, con el objetivo de reforzar la presencia del Ejecutivo en cada macrozona.
Las nominaciones se dieron en el mismo acto en que se presentaron subsecretarios, cerrando así una etapa clave de consolidación del equipo de la “segunda línea” del gobierno entrante.
Representación regional y perfiles destacados
En la Región Metropolitana, fue designado como delegado presidencial Germán Codina, exalcalde de Puente Alto y colaborador estrecho del presidente electo, quien ha expresado su compromiso con la gobernabilidad y la coordinación interinstitucional.
Desde el principio de la lista, Kast priorizó una mezcla de representantes con experiencia en gestión pública y legisladores que conocen los territorios.
Uno de los casos es el del exfiscal de La Araucanía Francisco Ljubetic, cuyo nombramiento en el sur busca reforzar la supervisión institucional en esa macrozona.
Otros nombres en la nómina incluyen los diputados Víctor Pino (Demócratas) y Sofía Cid (Partido Republicano), quienes asumieron el desafío de representar al Ejecutivo en regiones donde sus respectivas trayectorias políticas aportan conocimiento territorial.
En total son siete mujeres y nueve hombres, con una edad promedio de 49 años, lo que según la Oficina del Presidente Electo responde a un equilibrio entre experiencia y renovación. Este perfil diverso responde a la intención de Kast de combinar enfoques técnicos con conocimiento político regional.
Rol y desafíos de los delegados presidenciales
Los delegados presidenciales regionales son las principales autoridades del Ejecutivo en cada una de las 16 regiones del país, con funciones que incluyen la coordinación de los servicios públicos y la representación directa del presidente de la República.
Este rol reemplaza lo que antes ejercían los intendentes regionales y se consolidó como una figura clave tras las reformas de descentralización en Chile.
La nominación de estas autoridades se realiza en un momento en que el gobierno entrante busca articular políticas públicas con actores locales y gestionar prioridades como seguridad, desarrollo económico y emergencia social.
El proceso de designaciones se completará formalmente en marzo, cuando los delegados asuman tras el cambio de mando.
Además, se espera que los delegados jueguen un rol clave en la relación con los gobernadores regionales y en la articulación con servicios estatales.
Implicancias políticas de los nombramientos
La presentación de los delegados presidenciales se dio en medio de tensiones internas en la coalición próximamente oficialista, particularmente por la representación de partidos en cargos de segundo nivel.
Diversos sectores de la centroderecha expresaron su deseo de una mayor participación política en las delegaciones, más allá de los perfiles técnicos priorizados por Kast.
La discusión revela la tensión entre dos enfoques: uno técnico, orientado a eficiencia operativa, y otro político, orientado a equilibrio de fuerzas dentro del bloque gobernante.
En ese contexto, los delegados presidenciales se transforman en piezas clave de la estrategia del futuro Ejecutivo para lograr cohesión interna y estabilidad política. Su desempeño en cada región será observado tanto por actores políticos como por la ciudadanía, particularmente en regiones donde existen demandas sociales de largo plazo.
La forma en que estos encargados representen las prioridades del gobierno será un factor importante para el inicio de la administración de Kast el 11 de marzo próximo.







