La investigación sobre la muerte del sargento segundo de Carabineros Javier Figueroa Manquemilla sumó nuevos antecedentes que fortalecen la hipótesis de un suicidio planificado, una línea investigativa que ha ido ganando terreno frente a la tesis inicial de un homicidio durante un procedimiento policial en Puerto Varas.
De acuerdo con información conocida durante las últimas semanas, los investigadores establecieron que fue el propio funcionario quien habría realizado la llamada de emergencia que originó el operativo donde resultó gravemente herido el pasado 11 de marzo, falleciendo siete días después.
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Las diligencias determinaron que la denuncia sobre supuestas personas consumiendo alcohol en la vía pública se efectuó desde un teléfono sin chip, lo que impidió inicialmente identificar al autor de la comunicación. Sin embargo, el análisis posterior permitió vincular el dispositivo al propio Figueroa mediante su código IMEI, además de establecer que la voz correspondía al uniformado.
BÚSQUEDAS SOBRE CONVERTIRSE EN MÁRTIR
Uno de los antecedentes que más llamó la atención de los investigadores corresponde al hallazgo de búsquedas realizadas en internet relacionadas con “cómo convertirse en mártir de Carabineros” y los beneficios que recibirían los familiares de un funcionario fallecido en acto de servicio.
Las pesquisas también apuntan a que Figueroa habría mostrado interés por las pensiones y ayudas económicas contempladas para las familias de carabineros que mueren en circunstancias consideradas heroicas.
Paralelamente, la investigación estableció que el disparo que terminó con su vida habría provenido de su propia arma de servicio.
PRESUNTA ESCENIFICACIÓN DEL ATAQUE
Según testimonios recopilados durante la investigación, la noche de los hechos se escucharon al menos tres disparos. Una de las hipótesis plantea que dos de ellos habrían sido efectuados para simular un enfrentamiento armado, mientras que el último correspondería al disparo fatal.
Asimismo, los investigadores sospechan que en el lugar habría sido dejado deliberadamente el cargador de una pistola previamente incautada por el propio funcionario, con el objetivo de reforzar la apariencia de la participación de terceros y desviar las pesquisas.
No obstante, la Fiscalía Regional de Los Lagos mantiene abiertas todas las líneas investigativas y aún espera resultados de diversas pericias, entre ellas cientos de muestras de ADN levantadas en el sitio del suceso.
FAMILIA RECHAZA LA TESIS DEL SUICIDIO
La madre del sargento, Marlene Manquemilla, descartó categóricamente la posibilidad de que su hijo se haya quitado la vida.
La mujer aseguró que tanto ella como el resto de la familia continúan convencidos de que Javier Figueroa fue víctima de un homicidio, afirmando que no presentaba problemas económicos y que mantenía una actividad laboral complementaria a su trabajo en Carabineros.
Además, cuestionó el trabajo desarrollado por el Ministerio Público y reiteró su solicitud para que se revise la conducción de la investigación.
INVESTIGACIÓN CONTINÚA BAJO RESERVA
La fiscal regional de Los Lagos, Carmen Gloria Wittwer, confirmó recientemente que las diligencias siguen en curso y que el caso permanece bajo estricta reserva para evitar afectar el desarrollo de la investigación y prevenir la revictimización de los familiares.
Hasta ahora no existe una decisión procesal definitiva y las autoridades mantienen abiertas todas las hipótesis mientras continúan recopilando antecedentes sobre uno de los casos policiales que más impacto ha generado durante este año.
La madre del Sargento de Carabineros fallecido en Puerto Varas, Javier Figueroa denuncia que su hijo sabía de casos de corrupción de altos mandos de la institución. ¿Que paso realmente con el funcionario de Carabineros. Fue víctima de una emboscada, se suicidó o lo suicidaron?.… pic.twitter.com/0WDo5So34k
— País Esponja (@PaisEsponja) June 5, 2026





