Nacional y economía

Nuevo alud en El Teniente reabre las alertas sobre seguridad minera tras fatal derrumbe de 2025

Javiera Sanzana

Periodista

gerente El Teniente
Foto: Agencia Uno
El incidente ocurrió en el sector a rajo abierto de la división de Codelco y afectó a tres trabajadores. El episodio vuelve a poner atención sobre los protocolos de emergencia, la prevención de riesgos geológicos y las medidas de seguridad en una faena que ya enfrentó una tragedia con seis fallecidos.

Un nuevo incidente en la División El Teniente de Codelco volvió a poner el foco en la seguridad de las faenas mineras.

De acuerdo con un comunicado de la estatal, durante la tarde de este domingo se produjo un alud de barro en el sector de la mina a rajo abierto, en medio de las condiciones climáticas que han afectado a la zona central del país.

Según la información entregada por la empresa, tres trabajadores se encontraban en el lugar cuando ocurrió la emergencia. Uno de ellos fue rescatado y trasladado a un centro asistencial, mientras que los otros dos fueron ubicados y se iniciaron las labores para rescatarlos.

Codelco señaló que activó acciones para proteger la integridad de los trabajadores y aseguró que destinaría los recursos necesarios para atender la emergencia. Sin embargo, el comunicado no entrega detalles sobre las causas específicas del alud ni permite establecer si existieron fallas en los protocolos preventivos.

EL ANTECEDENTE DEL DERRUMBE QUE DEJÓ SEIS FALLECIDOS

El nuevo episodio adquiere especial relevancia por los antecedentes recientes de la división. El 31 de julio de 2025, un derrumbe afectó a los sectores Andesita y Recursos Norte de la mina subterránea El Teniente y dejó seis trabajadores fallecidos, cinco de ellos pertenecientes a empresas contratistas.

Tras la tragedia, las autoridades iniciaron diligencias para esclarecer las causas y determinar eventuales responsabilidades. En agosto de ese año, el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) informó ante el Senado sobre los daños registrados en ambos sectores y detalló que las operaciones se paralizaron inicialmente como medida provisional, antes de autorizar su reapertura tras solicitar antecedentes adicionales.

INVESTIGACIONES Y SANCIONES TRAS LA TRAGEDIA DE 2025

El derrumbe abrió un debate sobre la fiscalización de las condiciones de trabajo, la seguridad de los trabajadores contratistas y la capacidad de los organismos públicos para supervisar las operaciones mineras.

En abril de 2026, Reuters informó que Codelco y tres empresas contratistas recibieron sanciones de autoridades laborales relacionadas con el accidente. Entre las infracciones reportadas figuraban deficiencias en la evaluación de riesgos, incumplimientos en la planificación de seguridad y retrasos en la notificación del accidente. 

Estos antecedentes corresponden al derrumbe de 2025 y no demuestran que las mismas deficiencias estén presentes en el nuevo incidente. Para establecer una eventual relación, se necesitan los resultados de las investigaciones específicas sobre el alud de barro.

¿QUÉ ESTABLECE EL REGLAMENTO DE SEGURIDAD MINERA?

El Reglamento de Seguridad Minera, contenido en el Decreto Supremo N.º 132 del Ministerio de Minería, establece obligaciones para las empresas respecto de la protección de quienes trabajan en sus instalaciones. Entre ellas, contempla la información sobre los riesgos, la implementación de procedimientos de trabajo seguro y la protección de la integridad física de las personas.

PLANES DE EMERGENCIA Y EVACUACIÓN

La normativa también contempla la preparación de procedimientos para responder ante emergencias que puedan poner en peligro a los trabajadores. Estos planes deben considerar los riesgos propios de cada faena y establecer mecanismos de comunicación, evacuación y actuación frente a situaciones críticas.

En una emergencia como un alud, la evaluación de las condiciones del terreno y la delimitación de las zonas peligrosas resultan fundamentales para evitar que más personas queden expuestas durante las labores de rescate.

RIESGOS DE LAS LLUVIAS EN LAS FAENAS MINERAS

Las precipitaciones intensas pueden aumentar la erosión, modificar las condiciones del suelo y comprometer la estabilidad de determinados sectores. En una mina a rajo abierto, estos factores hacen necesario evaluar permanentemente las condiciones geotécnicas de los taludes y los sistemas de evacuación de aguas.

Por eso, la prevención requiere medidas adaptadas a las características del terreno, la intensidad de las precipitaciones y las condiciones operacionales de cada sector. Sin embargo, todavía no existen antecedentes suficientes para determinar qué factores provocaron específicamente el alud informado por Codelco.

MONITOREO GEOTÉCNICO PARA DETECTAR INESTABILIDAD

El monitoreo geotécnico permite observar cambios en el terreno y detectar posibles movimientos o deformaciones que puedan comprometer la estabilidad de una zona de trabajo.

Entre las medidas preventivas que pueden evaluarse según las características de la faena se encuentran los sistemas de monitoreo, las inspecciones periódicas de los taludes y la delimitación de sectores que presenten riesgos.

La identificación oportuna de señales de inestabilidad puede ayudar a tomar decisiones preventivas, como restringir el acceso a determinadas áreas o retirar a los trabajadores mientras se evalúa el peligro.

DRENAJE Y CONTROL DE AGUAS LLUVIA

Otro aspecto relevante es el manejo de las aguas. Los sistemas de drenaje deben responder a las características de cada explotación y permitir que el agua escurra sin generar acumulaciones que agraven las condiciones del terreno.

En determinadas circunstancias, también puede ser necesario reforzar las inspecciones y reevaluar las condiciones de operación durante episodios de precipitaciones intensas.

Estas son medidas generales de prevención. Su mención no implica que se haya comprobado una falla en los sistemas de drenaje de El Teniente.

CAPACITACIÓN Y PROTOCOLOS PARA LOS TRABAJADORES

La prevención también depende de que los trabajadores conozcan los riesgos de sus labores, los procedimientos de emergencia y las vías de evacuación.

Las empresas deben mantener mecanismos para comunicar alertas, reportar condiciones inseguras y coordinar una respuesta rápida cuando se presenta una situación que amenaza la integridad de las personas.

En ese contexto, las investigaciones de un accidente deben permitir establecer qué procedimientos estaban vigentes, cómo se aplicaron y si corresponde adoptar medidas adicionales.

SERNA GEOMIN Y LA FISCALIZACIÓN DE LAS FAENAS

Sernageomin cumple un papel relevante en la fiscalización de la seguridad minera. Después del derrumbe de 2025, el organismo participó en las inspecciones destinadas a esclarecer las causas del accidente, junto con autoridades laborales y el Ministerio Público. 

En septiembre de 2026, Codelco informó ante la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputadas y Diputados sobre las medidas implementadas después de la tragedia. Entre ellas mencionó la ampliación de su red de monitoreo sísmico preventivo, la actualización de estándares relacionados con la caída y el estallido de rocas, inspecciones quincenales con participación de Sernageomin y capacitaciones en seguridad.

No obstante, esas medidas se relacionan principalmente con los riesgos geomecánicos de la mina subterránea. Para determinar qué controles correspondían al sector a rajo abierto afectado por el nuevo alud, será necesario conocer las evaluaciones técnicas y los protocolos aplicables.

¿QUÉ FALTA POR ACLARAR SOBRE EL NUEVO ALUD?

La información entregada por Codelco confirma que tres trabajadores se encontraban en el sector cuando ocurrió la emergencia, que uno fue rescatado y trasladado a un centro asistencial y que los otros dos fueron ubicados para iniciar su rescate.

Sin embargo, el comunicado no precisa el estado de salud de los tres trabajadores ni detalla las causas técnicas del desplazamiento de barro.

Por ello, todavía es necesario esclarecer qué condiciones presentaba el terreno antes del incidente, qué medidas preventivas estaban vigentes y si las precipitaciones influyeron por sí solas o junto con otros factores.

SEGURIDAD MINERA BAJO LA LUPA

El nuevo alud vuelve a situar la seguridad de los trabajadores en el centro de la discusión sobre las operaciones de El Teniente. El antecedente del derrumbe de 2025 refuerza la importancia de examinar los mecanismos de prevención, la fiscalización y la respuesta ante emergencias, aunque ambos episodios ocurrieron en sectores distintos y no deben confundirse.

Los resultados de las investigaciones serán fundamentales para establecer las causas del nuevo incidente, determinar si corresponde adoptar medidas adicionales y evaluar cómo prevenir emergencias similares.

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