Esta semana, el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile (CECh) hizo un llamado a «orar por la paz» debido a la situación que atraviesa Venezuela. Esto, luego de que Estados Unidos derrocara a Nicolás Maduro y lo detuviera junto a su esposa, Cilia Flores, para ser juzgados en Nueva York.
El documento fue firmado por el Arzobispo de La Serena, René Rebolledo Salinas (presidente); el Arzobispo de Antofagasta, Ignacio Ducasse Medina (vicepresidente); el Cardenal Arzobispo de Santiago, Fernando Chomali Garib; el Obispo de San Bernardo, Juan Ignacio González Errázuriz y el Obispo de Santa María de los Ángeles, Cristián Castro Toovey (secretario general).
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OBISPOS PIDEN ORAR POR VENEZUELA
Los obispos se manifestaron en un comunicado que se suman a las palabras del papa León XIV. El cual, expresó su «gran preocupación por la evolución de la situación en Venezuela».
En esa línea, señalaron que adhieren al deseo del pontífice de que prevalezca el bienestar el pueblo. «Rezo y los invito a rezar por estas intenciones. Confiando nuestra oración a la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto y de los santos José Gregorio Hernández y sor Carmen Rendiles«, citaron.
El Comité también expresó su solidaridad con la Conferencia Episcopal Venezolana y recalcaron el mensaje de sus pares de dicho país: «Hacemos un llamado al Pueblo de Dios para vivir más intensamente la esperanza y la oración ferviente por la paz en nuestros corazones y en la sociedad (…). Que nuestras manos se abran para el encuentro y la ayuda mutua, y que las decisiones que se tomen, se hagan siempre por el bien de nuestro pueblo».
Asimismo, los obispos invitaron a todas las parroquias, capillas y movimientos apostólicos de Chile a que dediquen «en estos días una intención especial en las santas Misas. Como en otras instancias, a rezar por la paz en Venezuela».
Por último, se dirigieron a la comunidad venezolana residente en Chile, ofreciéndoles «una mano abierta para el encuentro y el consuelo». Esto, esperando que «la oración compartida fortalezca la comunión. Y, nos movamos a la cercanía y solidaridad fraterna con quienes hoy anhelan un mejor porvenir para su querida nación».







