Una onda sísmica recorre el centro y norte de Chile con diversas intensidades que llegaron a 6,1 en Santiago. Más de 22 sismos se han asociados al norte entre Atacama y Antofagasta en las últimas 24 horas.
Sismo de magnitud 6,1 sacude el centro
Un sismo de magnitud 6,1 se registró el jueves por la mañana en la zona centro-norte del país, con epicentro a pocos kilómetros al oeste de Punitaqui, en la Región de Coquimbo. El movimiento telúrico ocurrió a las 10:34 horas y se propagó con fuerza por varias regiones desde Atacama hasta Ñuble, según datos del Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile. El Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) descartó condiciones para generar un tsunami en las costas chilenas tras el evento.
La percepción del sismo alcanzó intensidades de hasta VI en la escala de Mercalli en localidades como La Serena, Canela y Coquimbo, lo que indica que muchas personas sintieron vibración notable en sus estructuras. Según Senapred, el movimiento no provocó daños estructurales significativos, pero sí generó alarma entre residentes y turistas en sectores urbanos. En la Región Metropolitana y Valparaíso también se registró percepción del sismo con intensidades menores, lo que refleja la amplitud de la onda sísmica.
Sismos leves en el norte del país
Dos nuevos movimientos sísmicos afectaron el norte del país este viernes. Ambos con magnitudes menores reportadas en distintas localidades del sector. En la Región de Antofagasta, se registró un temblor de magnitud 4,5, con epicentro al noreste de Calama a las 3:30 de la madrugada, sin que se informaran daños o lesionados.
Estuvo precedido de otro sismo de 4,1 a las 10:34 del jueves en la Región de Coquimbo (zona centro-norte), específicamente cerca de Punitaqui y el Parque Fray Jorge. Los sismos de baja intensidad suelen ocurrir con frecuencia en esa zona, aunque algunas personas pueden percibirlos de forma leve.
Este sismo no presentó riesgo para la población ni generó activación de protocolos de emergencia, según los recuentos preliminares de las autoridades.
Onda sísmica aumentó en últimas horas
La actividad sísmica menor es habitual en el norte de Chile debido a la geología de la zona y la cercanía de la placa de Nazca con la continental sudamericana. Aunque no hubo mayores repercusiones, los movimientos telúricos menores recuerdan la continua actividad tectónica de la región.
El Promedio general es de aproximadamente 1 sismo cada 65 minutos. Sin embargo estas últimas 24 horas muestran un periodo de mayor actividad. Durante la madrugada (01:00 AM – 06:00 AM), donde la frecuencia aumentó a un sismo cada 25-30 minutos, principalmente en las regiones de Antofagasta y Tarapacá.
Redes sociales y percepción ciudadana
Ambos movimientos se sintieron en varias regiones y genera reportes de usuarios en redes sociales, donde muchas personas compartieron sus experiencias sobre los temblores. Algunos residentes describieron la sensación como “lenta oscilación” del suelo, mientras otros comentaron vibraciones más marcadas en estructuras livianas. Estos relatos, aunque subjetivos, ayudan a trazar la percepción humana de la actividad sísmica en zonas urbanas y rurales.
En ciudades costeras, varios comerciantes y turistas describieron el temblor central como una sacudida inusual durante la mañana, lo que llevó en algunos lugares a evacuar temporalmente edificaciones públicas por precaución. Estas reacciones reflejan una cultura de prevención permanente, especialmente durante la temporada de verano cuando aumenta la presencia de visitantes en zonas con alta actividad sísmica.
¿Por qué Chile registra sismos con tanta frecuencia?
Chile se ubica sobre el límite entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana, una de las zonas tectónicas más activas del planeta. La placa oceánica avanza constantemente bajo el continente, acumulando energía durante años o décadas. Cuando esa energía se libera, se produce un sismo de distinta magnitud según la presión acumulada.
Este proceso, conocido como subducción, explica por qué el país experimenta miles de movimientos telúricos cada año, la mayoría imperceptibles para la población. Los grandes terremotos ocurren cuando la liberación de energía alcanza niveles excepcionales, como sucedió en 1960, 1985 o 2010. Sin embargo, los sismos moderados y leves forman parte del funcionamiento normal de esta dinámica geológica.
Según especialistas del Centro Sismológico Nacional, la actividad sísmica permanente no indica necesariamente un gran terremoto inminente. Cada evento responde a ajustes independientes en distintos segmentos de la falla. Por eso, las autoridades enfatizan que no es posible predecir con exactitud cuándo ocurrirá un sismo mayor.
Senapred y recomendaciones básicas
El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) ha recordado a la población que la actividad sísmica es parte del contexto geológico chileno y que es importante mantener medidas de autoprotección.
Se recomienda a la ciudadanía contar con un plan familiar de emergencia, conocer las rutas de evacuación, y tener un kit básico de suministros ante cualquier eventualidad. Mantener la calma, seguir las indicaciones oficiales y verificar el estado de las estructuras después de un sismo son prácticas que ayudan a reducir riesgos en eventos futuros.







