Nacional y economía

Sistema frontal deja más de 1.200 aislados y 206 damnificados

Mario López M.

DMC sistema frontal
Imagen referencial creada con herramientas digitales
Senapred informó además 206 personas damnificadas en la zona centro-sur. Aunque las cifras son menores que las del temporal de julio, el nuevo frente vuelve a poner a prueba la capacidad de recuperación de comunas que aún no terminaban de levantarse.

Sistema frontal deja más de 1.200 aislados y 206 damnificados. Aunque las cifras son menores que las del temporal de julio, el nuevo frente vuelve a poner a prueba la capacidad de recuperación de comunas que aún no terminaban de levantarse. De paso, reabre dudas sobre respuesta estatal.

El nuevo sistema frontal que afectó a la zona centro-sur del país dejó un saldo preliminar de más de 1.200 personas aisladas y 206 damnificadas, según el último balance entregado por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred). Las regiones más afectadas continúan siendo Biobío, Ñuble y Maule, donde las intensas lluvias provocaron cortes de caminos, crecidas de cursos de agua y problemas de conectividad.

Suman además, 2 albergados, tres lesionados y nueve viviendas destruidas, siendo La Araucanía donde se concentra el mayor número de damnificados. Por su parte Biobío registra la mayor cantidad de personas aisladas.

Si bien las cifras están lejos de las registradas durante el histórico temporal que golpeó al país en julio, la emergencia vuelve a instalar una preocupación de fondo. Muchas de las comunas afectadas aún se encontraban en proceso de recuperación cuando debieron enfrentar un nuevo episodio de lluvias.

Una emergencia que no termina

En las últimas semanas, municipios y vecinos han trabajado para recuperar caminos, reponer servicios básicos y reparar viviendas dañadas por el sistema frontal anterior. El nuevo evento meteorológico interrumpió parte de ese proceso.

Aunque Senapred mantiene un monitoreo permanente y los equipos de emergencia permanecen desplegados en terreno, las nuevas precipitaciones volvieron a dejar sectores aislados y obligaron a activar medidas preventivas en distintas comunas.

Hace dos semanas el país enfrentó uno de los temporales más destructivos de los últimos años. Hoy, un nuevo sistema frontal vuelve a poner a prueba la recuperación. La pregunta ya no es solo cuántos damnificados deja la lluvia, sino cuánto aprendió el Estado entre un temporal y otro.

Más allá del balance diario

Los reportes oficiales permiten dimensionar la magnitud de la emergencia, pero también abren otra discusión. Cada nuevo temporal vuelve a afectar caminos, puentes y sistemas de evacuación que ya habían sufrido daños semanas antes.

En ese escenario, la capacidad de respuesta no solo se mide por la rapidez de las ayudas, sino también por la velocidad con que el Estado logra recuperar la infraestructura antes de que llegue un nuevo frente de mal tiempo.

Esa es la diferencia entre enfrentar una emergencia y fortalecer la resiliencia del territorio. Quizás, uno de los casos más duros son los del centro norte de Chile. Allí la autoridad económica se ha negado a incluir a la zona en el plan asociado a emergencias de la megarreforma. Incluso para autoridades locales, las selfis de ministros que visitaban la zona fue el único aporte que llevaron.

Lo que viene

La Dirección Meteorológica mantiene el monitoreo de las condiciones atmosféricas, mientras Senapred llamó a la población a mantenerse informada y evitar desplazamientos innecesarios en sectores con riesgo de anegamientos o remociones en masa.

Las autoridades continúan evaluando daños y el número de personas afectadas podría variar a medida que avanzan los trabajos en terreno.

Lo peor, es que se esperan fuertes lluvias este fin de semana en la zona centro sur del país y se anuncian nuevos sistemas frontales que podrían dejar más de 200 milímetros en regiones del centro sur del país.

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