En prisión preventiva quedó uno de los dos imputados por el crimen de la educadora de párvulos Magdalena Burgos, ocurrido en Florida, región del Biobío.
Al otro, individualizado como J.C.P.N., un vecino de la víctima, no se le formularon cargos por no acreditarse su participación en el crimen. Por ese motivo quedó en libertad.
La jornada de este sábado se desarrolló la formalización contra los dos imputados, uno de 26 y otro de 56 años, ambos investigados en calidad de autores del delito.
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Solo se decretó prisión preventiva para el más joven, Y.I.E.A. bajo el cargo de femicidio no íntimo.
TENÍA ARRESTO NOCTURNO
Este último tiene procesos pendientes del 10 de enero —solo horas antes del femicidio— por violencia intrafamiliar, en los cuales había quedado con cautelar.
Además, tiene otra causa por robo con intimidación en Bulnes, donde tenía arresto nocturno, que no estaba cumpliendo.
Fue detenido mientras viajaba en un bus interregional con destino a Santiago, en un intento por abandonar la zona.
Según detalló al momento de su captura la fiscal regional del Biobío, Carla Hernández, el imputado fue captado por cámaras de seguridad del sector en las cercanías del domicilio de la víctima, acompañado de otros individuos, por lo que se investigaba la participación de otras personas en el crimen.
La conexión con el imputado que fue liberado es que habita un inmueble que está en el mismo predio donde estaba ubicado el domicilio de Magdalena Burgos.
Recordemos que la víctima del crimen era parvularia del jardín infantil Ternura.
El lunes 12 de enero, la educadora no llegó a su lugar de trabajo y no dio aviso, lo que preocupó a sus compañeras. Tras intentar contactarla sin éxito, acudieron hasta su domicilio, donde la encontraron sin vida.
El tribunal determinó seis meses para la investigación del crimen.







