Volcán Láscar emite fumarola de más de 1.100 metros y pone en alerta a autoridades. La emisión fue acompañada por un aumento en la sismicidad por fracturamiento de roca registrada por estaciones locales. Ello, aunque no se reportaron cambios significativos en el comportamiento dinámico del macizo.
El evento se produce en un contexto donde las observaciones continuas permiten descartar, por ahora, una erupción inminente.
Detalles de la actividad reciente
Las señales sísmicas detectadas estuvieron asociadas a dinámicas internas de fluidos en el sistema volcánico, según reportó el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin). La columna de desgasificación, compuesta por vapor, gases y material piroclástico, se dispersó con dirección noreste.
Aunque la actividad superficial fue perceptible, los expertos señalaron que el volcán retornó a su nivel de base sin cambios evidentes en su comportamiento dinámico general.
Te puede interesar leer: Más de mil denuncias a Servel por afiliaciones brujas a partidos
Láscar se mantiene en alerta técnica verde, estado que refleja actividad de baja energía o reposo con manifestaciones superficiales moderadas. Según la clasificación vigente, esa condición indica que podría permanecer tranquilo por meses o años, aunque ninguna erupción se puede descartar a mediano plazo.
Mientras tanto, el Observatorio Volcánico de los Andes del Sur (OVDAS) y otras instituciones mantienen el monitoreo constante de parámetros sísmicos, geoquímicos y de superficie.
Significado geológico y antecedentes
El Láscar es un estratovolcán ubicado en la Región de Antofagasta y considerado uno de los más activos de la Zona Volcánica Central de los Andes. Su actividad normal consiste en emisiones continuas de fumarolas de gas y vapor, así como señales sísmicas de baja a moderada energía, propias de un sistema volcánico con dinámica permanente.
Este comportamiento no necesariamente indica una erupción, pero sí obliga a mantener vigilancia técnica constante debido a la historia eruptiva de este macizo.
En versiones anteriores, Láscar ha registrado explosiones que produjeron columnas de ceniza y material piroclástico, aunque ninguna ha desencadenado grandes crisis en zonas pobladas cercanas.
Los científicos destacan que las fumarolas y emisiones de gases son comunes en períodos estables del volcán, pero su variación en altura y frecuencia requiere interpretación cuidadosa.
Por ello, la alerta técnica verde se interpreta como un nivel de atención bajo, aunque con implicancias para la vigilancia y prevención.
Monitoreo y recomendaciones
El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres y Sernageomin han reiterado la importancia de seguir observaciones oficiales antes de acercarse a la zona.
A comunidades locales y visitantes se les aconseja respetar los perímetros de seguridad y no intentar acercarse al cráter.
Aunque no existe una alerta de evacuación vigente, los organismos mantienen coordinación para responder ante cualquier cambio en la actividad.






