El final del camino
El Año Nuevo de 1959 significó para millones de personas en todo el mundo, sobre todo en América Latina, la realización de una esperanza.
La huida de Fulgencio Batista en medio de los fuegos artificiales, era el anuncio de un gran cambio social y político.
El triunfo de la guerrilla de Fidel Castro demostraba que la violencia no solo era una vía legítima para llegar al poder. Era, sobre todo, una posibilidad efectiva para conquistar el poder.
En vez de las conspiraciones cívico-militares, realizadas entre bambalinas, se empezaba a vivir una nueva época. Tras múltiples frustraciones, surgía la certeza, para millones de pobres, de que esta vez los nuevos gobernantes podrían poner fin a sus sufrimientos.
Fidel Castro quiso subrayar esta nueva visión y demoró deliberadamente su traslado a La Habana.
El viaje desde Santiago permitió que millones de cubanos vitorearan a los guerrilleros y a su líder victorioso.
Los “barbudos” entraron a la capital, luego de su recorrido por todo el territorio nacional. Usaron los tanques y otros equipos blindados del ejército de Batista para lo que llamaron “la Caravana de la Libertad”.
67 años después de esas inolvidables jornadas, manchadas por las ejecuciones sumarias en “el paredón” contra los partidarios de Batista, Cuba no ha logrado llegar a la meta.
Ha tenido obstáculos reales como el bloqueo decretado por Estados Unidos, pero lo peor ha sido la incapacidad de Fidel Castro, Raúl y sus seguidores. Nunca construyó una economía sólida y los apoyos externos se han caído. En la Guerra Fría contó con la Unión Soviética, cuyo despliegue máximo fue la instalación en 1963 de cohetes de largo alcanza, amenazando a Estados Unidos. Sobrevivió entonces a crisis, pero en definitiva la caída de la URSS le fue fatal.
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Solo el petróleo de Venezuela le permitió mantener una apariencia de normalidad. Tal como, durante las últimas décadas, lo hicieron los inversionistas extranjeros para desarrollar el turismo. Pero la cruda realidad sigue siendo indesmentible: la revolución no logró sus objetivos.
Esta vez, pese a los intentos fallidos del pasado, la caída del régimen parece inminente.
Según The New York Times
Además de frenar el acceso al petróleo venezolano, los planes de Trump también se han centrado en gran medida en impedir la llegada a Cuba de las divisas procedentes del turismo y las misiones médicas del país en el extranjero. Así lo afirmó a The New York Times, un funcionario de alto rango del Departamento de Estado que habló con la condición de que no se publicara su nombre.
“Cuba es una nación que está fracasando”, declaró recientemente Trump a los periodistas. “Ha sido así durante mucho tiempo, pero ahora no cuenta con Venezuela para sostenerla. Así que estamos hablando con la gente de Cuba, con las personas más importantes de Cuba, para ver qué sucede”.
Abraham Santibáñez
Premio Nacional de Periodismo 2015







