Opinión

La caída de Nicolás Maduro: ¿Traición o acuerdo previo?

Marcos Borcoski, periodista

El ex hombre fuerte del chavismo, el que amenazaba, bailaba y canturreaba fanfarroneando, hoy está en Nueva York. Maduro ya no fanfarronea y quizás piensa que su círculo de confianza no era de tanta confianza.

Muchas dudas se han generado tras la caída de Nicolás Maduro: ¿Traición o acuerdo previo?

Las interrogantes que quedan tras el ataque de EE.UU. a Venezuela: tropas estadounidenses capturan a Maduro y lo llevan a Nueva York para enjuiciarlo, pero no tocan a la plana mayor del chavismo. Las teorías de acuerdos previos a la incursión. ¿Maduro sufrió traición?

Nicolás Maduro, el dictador parlanchín, el que amenazó al presidente de los Estados Unidos, el que gesticulaba aparatosamente en sus arengas “bolivarianas”, permanecía en silencio. No lograba articular palabra. Quizás por temor o porque se resistía a asumir que su período había concluido. Le costaba aceptar su revés.

La fotografía que Donald Trump subió a su Instagram lo muestran con audífonos que impiden que escuche palabra o sonido alguno, gafas negras que le impiden la visión, esposado, quizás con grilletes en sus tobillos y una botella de agua mineral en sus manos. Tal vez no sabía que estaba a bordo del navío estadounidense Iwo Jima que, junto a su mujer Licia Flores, serían trasladados a un helicóptero que les llevaría a Nueva York, donde serán sometidos a juicio, acusados de narcotráfico y uso de armamento de guerra. El dictador ya está en suelo estadounidense.

La operación se desarrolló en horas de la madrugada y a las 13.30 horas (hora de Chile) Donald Trump ofreció una conferencia de prensa donde destacó la habilidad de los soldados que actuaron, dijo que hubo heridos pero ningún muerto.

Maduro capturado en su dormitorio

Algunos comentaban que no se sabía el lugar exacto donde había sido atrapado Nicolás Maduro. Este —entramos en las especulaciones— y su esposa fueron capturados en el dormitorio del otrora líder chavista. ¿Cómo llegaron fácilmente a un hombre por cuya cabeza existe una recompensa de 50 millones de dólares? ¿No tenía guardia? ¿No tenía guardaespaldas? ¿Nadie lo defendió?

También se dice que hubo “un apagón” que facilitó la acción de las tropas Delta. ¿Quién apagó la luz? Parece una observación absurda y hasta ridícula, pero así es como sucedió, según Trump.

El regreso de la Doctrina Monroe

Para los analistas, lo que sucedió en Venezuela representa lo más medular de la llamada “doctrina Monroe”, que postula “no solo emitir opinión, sino que intervenir en forma directa”. Satisfecho, Trump respondió a todas las preguntas. Habló mucho, pero lo que personalmente, me quedó dando vueltas y vueltas en mi cabeza es que cuando advirtió en tono firme (Trump siempre habla en tono firme) que EE.UU. va a dirigir Venezuela “hasta que haya una transición apropiada”.

No habló de quiénes serían los protagonistas de tal transición pacífica, pero no tuvo obstáculos para señalar que no se inclina porque sea María Corina Machado una de ellas. No tiene “el apoyo ni el respeto” necesarios para dirigir Venezuela—sostuvo.

La Casa Blanca dirigirá Venezuela hasta la transición ordenada

«Dirigiremos el país hasta que podamos hacer una transición segura, adecuada y sensata. Por lo tanto, no queremos involucrarnos con la llegada de otra persona y que tengamos la misma situación que hemos tenido durante los últimos años».

Pero hay incógnitas que quizás cuando esta columna sea publicada ya estén resueltas.

Estados Unidos atacó Venezuela, capturó a Nicolás Maduro y a su mujer pero dejó indemne a los otros cabezas del régimen chavista: Diosdado Cabello, considerado como el número 2 del régimen; Vladimir Padrino López (Ministro de Defensa y garante del apoyo militar) y Delcy Rodríguez, vicepresidenta del régimen chavista permanecen en el país. Por lo menos hasta el despacho de esta columna.

Delcy Rodríguez

Si hablamos de Delcy Rodríguez el análisis nos lleva a otro campo que tiene dos caras. Por una parte Trump advirtió que no desplegará tropas en Venezuela si la vicepresidenta “hace lo que queremos”.

Antes, el mandatario estadounidense había señalado que el Secretario de Estado, Marco Rubio, había conversado con Rodríguez. Pero esta respondió que “el único presidente es Maduro” y exigió su liberación. Ahí se comienzan a enredar las declaraciones.

Entonces la pregunta es ¿Estados Unidos planifica un segundo ataque? porque ¿cómo se puede hacer una transición ordenada tras la caída y captura de Maduro si todos sus secuaces siguen en el país? ¿Y si Delcy no hace lo que ellos quieren?

Y comienzan a surgir teorías, algunas de ellas descabelladas o impensadas.

Las teorías sobre acuerdos previos

Surge la hipótesis de que la captura de Maduro fue “una entrega negociada” entre Washington y gente de Caracas. Pero también es cierto que Washington había puesto precio a la cabeza de Maduro y que eran US$50 millones, suma no despreciable para quien tenga planes a futuro y decide jugarse el todo por el todo.

El especialista español en geopolítica y estrategia, Francisco José Gan Pampols dijo en Antena 3 que el desarrollo de los acontecimientos permiten dos escenarios: un acuerdo previo con el propio régimen o una traición desde el núcleo más cercano del poder.

La segunda teoría es que en el más alto nivel hubo conversaciones entre Donald Trump y Vladímir Putin, en el sentido de que la Casa Blanca concedería todo o casi todo el petitorio que Rusia hace frente a Ucrania, es decir, concesión de territorios al Kremlin, que Kiev no ingrese a la Unión Europea o a la temida OTAN. Eso a cambio de que Trump pueda sacar del camino a Nicolás Maduro.

El petróleo siempre el petróleo

Y es en el punto petróleo donde puede haber empujones entre la Casa Blanca y Moscú después de que Trump anunciara que Estados Unidos se hará cargo del petróleo venezolano. Sucede que Rusia ha estado muy involucrada en el sector petrolero venezolano, principalmente a través de Rosneft que a su vez transfirió sus activos a la petrolera estatal rusa (Roszarubezhneft) para eludir sanciones. Además se comenta que barcos rusos habían estado transportando el crudo en la llamada flota fantasma, que surgió cuando Trump impuso bloqueo petrolero a Venezuela.

El ex hombre fuerte del chavismo, el que amenazaba, bailaba y canturreaba fanfarroneando, hoy está en Nueva York. Llegó alrededor de las 19.30 horas de la tarde (hora de Chile) del 3 de enero de 2026 a bordo de un avión del gobierno de los Estados Unidos y llevado a una prisión donde permanecerá hasta que se inicie el juicio en su contra y enfrente las acusaciones de narcotráfico y uso de armas. A esta hora está en una celda de una prisión en Brooklyn con vigilancia directa las 24 horas.

Maduro ya no fanfarronea y quizás piensa que su círculo de confianza no era de tanta confianza.

Puedes leer. Venezuela: Chile y la paradoja de la intervención

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