Amarillos por Chile asumió este sábado el fin de su existencia como partido político, luego de que el Servicio Electoral (Servel) resolviera su disolución por no cumplir con los umbrales mínimos de votación y representación parlamentaria exigidos por ley.
A través de un comunicado, la directiva nacional confirmó que la colectividad dejará oficialmente de existir el próximo 4 de marzo, pero recalcó que la decisión administrativa no representa el término de su proyecto político.
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“Con esta resolución queda establecido que nuestro partido dejará oficialmente de existir (…) Sin embargo, todos lo sabemos: no desaparecerán nuestros ideales”, señalaron, destacando que el cierre no implica un retiro de la vida pública, sino una reconfiguración.
UN PARTIDO NACIDO DEL RECHAZO QUE INTENTA REINVENTARSE
La colectividad surgió en 2022 como un referente del Rechazo a la propuesta constitucional, se constituyó primero como movimiento y posteriormente se formalizó como partido en 2023, consolidando una identidad centrada en la moderación, los acuerdos y la crítica a los extremos políticos.
En su declaración, Amarillos defendió su trayectoria electoral reciente, mencionando su participación en los comicios regionales y municipales de 2024, en las parlamentarias de 2025 y su respaldo a la candidatura presidencial de Evelyn Matthei.
“En cada uno de esos desafíos, nuestras y nuestros militantes desplegaron sus mayores esfuerzos”, afirmaron.
“NO ES DESPEDIDA”: LA APUESTA POR UNA NUEVA ETAPA
Más allá del golpe institucional, Amarillos intentó instalar un mensaje de continuidad, planteando que su cierre legal será el punto de partida para un nuevo ciclo político.
“No cerramos una historia: iniciamos una nueva etapa”, indicaron, reafirmando su intención de seguir articulando un espacio basado en la “libertad con responsabilidad” y la “vocación permanente por el bien común”.
En esa línea, la colectividad sostuvo que el desafío ahora será mantener su influencia en el debate nacional sin estructura partidaria formal, apostando a preservar su red de militantes y su rol como actor en la política de acuerdos.






