Cuando quedan poco menos de dos meses para el cambio de mando de La Moneda, el Presidente Gabriel Boric hizo un recorrido por lo que han sido sus cuatro años de gobierno, abordó los «errores al gobernar», reconoció las cosas que habría hecho distinto y las principales dificultades que enfrentó.
También destacó los logros en seguridad y el diálogo social de su administración.
Lo hizo en diálogo con radio Futuro, donde, por ejemplo, admitió que, en el caso Monsalve, «el exsubsecretario del Interior era una persona que contaba con una confianza transversal y que de un día para otro te digan que está acusado de algo (abuso sexual y violación) fue muy desconcertante y debió haber salido antes. Se podría haber hecho mejor»,
También aseguró que con la experiencia que tiene ahora, al inicio de su gobierno no habría nombrado a Giorgio Jackson a cargo de la secretaría general de la Presidencia (Segpres), cartera encargada de la relación con el Congreso.
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«Él termina saliendo finalmente por una presión donde ya lo habían acusado constitucionalmente y habían amenazado con hacerlo de nuevo. A Giorgio Jackson se le atribuye el robo de computadores en una polémica completamente falsa que provocó que se cortara», dijo.
«Hubo errores en la gestión de la Segpres, hizo un muy buen trabajo en Desarrollo Social y los errores fueron más bien políticos», diferenció Boric.
A su juicio, «errores fueron lo de la Casa de Allende. Era evidente y nadie lo vio. No tiene ninguna justificación. Es un error que se debe asumir».
«Con lo de Temucuicui sería injusto decir que solo Izkia (Siches, la entonces ministra del Interior) cometió un error. Hubo un acto de ingenuidad y voluntarismo, de pensar que solamente por llegar nosotros iba a cambiar la relación con un sector que tiene un desprecio con el Estado de Chile. Hubo un voluntarismo muy torpe», continuó.
SUPERIORIDAD MORAL, CONVENIOS Y MUÑECAS
Boric también fue consultado respecto del discurso de la “superioridad moral” que se le atribuyó a su generación política al llegar al Gobierno.
Al respecto el Mandatario aseguró que «yo no creo en la superioridad moral, nunca he creído en la superioridad moral y lo he dicho desde un comienzo, desde antes de ser Presidente».
Respecto del Caso Convenios, el jefe de Estado desestimó calificarlo como un “error del gobierno” en sí mismo, argumentando que la corrupción puede aparecer en cualquier administración, y que lo que define la ética de un gobierno es su reacción.
“Uno jamás puede decir ‘nosotros somos seres angélicos y jamás vamos a cometer errores’. El punto es cuál es la reacción que tenemos orgánicamente si es que algo así sucede”, sostuvo.
En esa línea, Boric defendió la respuesta de su gobierno: “Fuimos implacables. No solamente esas personas rápidamente salieron de los cargos que tenían apenas nos enteramos (…) Jamás establecimos una defensa corporativa de ellos”, aseveró.
Según el Mandatario, «el caso de la Muñeca Bielorrusa es indignante tal como el Caso Fundaciones. En muchos países de América Latina estas cuestiones están completamente normalizadas. En Chile eso no es así. Hay corrupción, pero hay indignación y no se naturaliza».
«Hay una buena tradición en Chile donde no hay defensas corporativas y se investiga hasta el final. El mundo está en momentos turbulentos, donde pareciera que el criterio de éxito es la eficacia y no hay un acervo de una base ética respecto al proceso. Siempre me enseñaron que el fin no justifica los medios y los medios deben ser nobles», apuntó.
CLAUDIO CRESPO Y EL ESTALLIDO
Consultado por el caso Gatica, donde el TOP de Santiago acaba de absolver al exteniente de Carabineros Claudio Crespo, el Presidente Boric recordó que «es un proceso que no ha terminado. No me corresponde juzgar si es apropiado o no. La violencia que hubo por parte de algunos manifestantes, que es indiscutible, también debía incorporarse al análisis de la violencia del Estado».
«La derecha decía un estallido delincuencial cuando la mayoría de las personas se manifestó de manera pacífica. Se omiten todas las razones profundas del malestar», agregó.
«Hubo organismos internacionales que acreditaron que hubo violencia institucional completamente desproporcionada. Ayer se establece que a Gustavo Gatica le sacaron los ojos y que Claudio Crespo fue el responsable. Me cuesta ver proporcionalidad en el actuar», recalcó.
También aseguró que el estallido social «no es que sea una mochila para el Frente Amplio, el PC o para mí como presidente. Fue un fenómeno tectónico en la historia de Chile. Me tocó presentar la Acusación Constitucional contra el exministro Chadwick, que fue la única que se ganó por la responsabilidad a las violaciones a los DD.HH. Hay ciudadanos que vivieron el estallido social como una crisis y que lo vivieron seguido de una pandemia, pero no voy a desconocer el estallido», comentó.
SALIDA INSTITUCIONAL
Entonces vivieron los procesos constitucionales. «Estábamos en una crisis grave de estructura social y la política pudo darle una salida institucional a esa crisis que se canalizó en el proceso constituyente», recordó.
«En los dos procesos tuvieron la particularidad de que fueron electas mayorías que pudieron funcionar sin las minorías. Los problemas de la democracia se resuelven con más democracia. En Chile no se puede construir un proyecto de futuro que excluya a quienes circunstancialmente son minoritarios», afirmó el Presidente Boric.
«Es indudable que el sector que salió fortalecido de la deriva del período es el sector que ganó la elección presidencial. Jeannette Jara sacó más votos que los que saqué yo ganando la elección. No es que haya un giro hacia la derecha», añade.






