lo más leído

Cariola y la «brecha idiomática»: ¿excusa en una trama mayor?

Mario López M.

Archivo Karol Cariola Licencia Creative Commons Atribución 3.0
La senadora explicó ante Fiscalía sus gestiones en favor de un empresario chino, apuntando a dificultades de idioma. El caso se inserta en una investigación más amplia por presunto tráfico de influencias.

Aparece en el caso de Karol Cariola y el empresario chino la “brecha idiomática”: ¿la excusa en una trama mayor? Ya no se desmiente la intervención a nombre del cuestionado ciudadano de origen asiático, solo se le cambia el por qué se hizo. No para favorecerlo, se explica, solo por un tema de comunicaciones.

EL ARGUMENTO DE LA BRECHA

La senadora Karol Cariola (PC) introdujo un nuevo elemento en su defensa frente a las gestiones realizadas en favor de un empresario chino. Según su versión ante fiscalía, parte de su intervención se explicaría por una “brecha idiomática” que dificultaba la comunicación del empresario con autoridades locales. Ella las conocía por lo que le sería más fácil acceder a transmitir el mensaje.

La tesis apunta a un rol de intermediación más que de influencia. Es decir, facilitar entendimientos en un contexto donde el idioma podía convertirse en barrera, argumentó en su declaración ante el Ministerio Público. Ello la habría llevado a acceder entre otras autoridades a la alcaldesa de Santiago de la época, Irací Hassler, también militante PC.

Sin embargo, ese argumento se instala en un escenario judicial más amplio, donde la naturaleza de esas gestiones está siendo investigada.

EL CASO

El nombre que aparece en el centro de la controversia es el del empresario chino Bo “Emilio” Yang. La Fiscalía indaga si existieron gestiones indebidas por parte de la parlamentaria para favorecer intereses del empresario ante autoridades municipales.

En concreto, se investiga una solicitud para revisar el estado de una patente comercial, lo que abrió la arista por eventual tráfico de influencias.

El caso no es nuevo, pero ha ido sumando antecedentes. Declaraciones, chats y vínculos personales han sido parte del material revisado por el Ministerio Público.

BAJO LA LUPA

Cariola ha reconocido su vínculo con el empresario, señalando que lo conoció en el contexto de su rol en el grupo parlamentario Chile–China. También ha indicado que no existieron aportes a sus campañas.

No obstante, la investigación ha puesto foco en el tipo de gestiones realizadas. En particular, si estas se ajustaron a procedimientos regulares o si implicaron un trato preferente.

El argumento de la brecha idiomática, en ese contexto, busca redefinir el sentido de esa relación.

MÁS ALLÁ DEL IDIOMA

El punto central no es el idioma en sí. La discusión jurídica apunta a determinar si existió o no una intervención de la entonces diputada Karol Cariola indebida de una autoridad política en favor de un privado.

En ese marco, la existencia de dificultades idiomáticas puede explicar el contexto, pero no necesariamente justificar la intervención.

Por eso, el debate se traslada desde la forma —cómo se comunicaban— al fondo: qué tipo de gestiones se realizaron y bajo qué condiciones.

NO SOLO JUDICIAL

El caso Cariola no se limita al ámbito judicial. Tiene implicancias políticas relevantes, considerando su trayectoria y su rol en el Congreso.

De hecho, la parlamentaria ya había enfrentado costos políticos previos, incluyendo su salida de la presidencia de la Cámara en medio de esta controversia.

En ese contexto, cada argumento de defensa no solo se evalúa en tribunales, sino también en la opinión pública. Ello no obstó que en las pasadas elecciones parlamentarias obtuviera en la Quinta Región una de las más altas votaciones a nivel país con más de 170 mil votos.

EXPLICACIÓN O EXCUSA

La apelación a una “brecha idiomática” introduce un matiz en la narrativa del caso. Lo mismo que habría justificado una orientación administrativa y el contacto ante autoridades. Cariola busca trasladar la discusión desde una eventual influencia indebida hacia una función de apoyo o intermediación.

Sin embargo, el punto de fondo permanece abierto. La Fiscalía deberá determinar si esas gestiones se ajustaron o no a la normativa vigente. Y, no es lo único el tema de patentes, también abarca rebajas de multas, además de existir lazos de arriendo (la PDI detectó que Cariola pagaba arriendo por un departamento a una sociedad vinculada a Yang) y la inclusión de este en delegaciones a China en las que ella participó.

Mientras eso ocurre, el caso sigue tensionando la relación entre política, negocios y gestión pública. Y deja una pregunta instalada: hasta dónde llega la ayuda y dónde comienza la influencia.

Comparte en:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email