La carta de Boric y Bachelet abrió un nuevo foco de debate político luego de que ambos expresidentes cuestionaran la incorporación de Chile al Escudo de las Américas, iniciativa a la que el Gobierno adhirió durante la gira de José Antonio Kast por Estados Unidos.
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En el documento, Michelle Bachelet y Gabriel Boric pidieron al Mandatario reconsiderar la decisión y plantearon que Chile no debería verse obligado a tomar partido en la disputa entre Estados Unidos y China.
El planteamiento generó una respuesta inmediata entre parlamentarios oficialistas, quienes defendieron la participación de Chile en la instancia y cuestionaron los argumentos expuestos por los exjefes de Estado.
Del Real cuestiona postura de los expresidentes
La diputada republicana Catalina Del Real calificó como una “contradicción evidente” la posición expresada por Bachelet y Boric.
Según la parlamentaria, ambos reconocen la necesidad de enfrentar el crimen organizado transnacional, pero al mismo tiempo cuestionan una instancia que, según el Gobierno, busca fortalecer la cooperación internacional en seguridad.
“Chile necesita más intercambio de inteligencia, más coordinación y más cooperación internacional, no menos”, sostuvo Del Real.
La diputada agregó que resguardar la soberanía no significa aislar al país, sino mantener la capacidad de tomar decisiones propias y utilizar las herramientas disponibles para combatir el narcotráfico y el crimen organizado.
Republicanos defienden decisión de Kast
El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara, Stephan Schubert, también salió en defensa de la adhesión de Chile.
El diputado republicano sostuvo que la iniciativa no busca favorecer a una nación determinada, sino generar cooperación frente al crimen organizado y el terrorismo.
Schubert destacó además que Chile forma parte de un grupo de alrededor de 15 países que participan en la instancia.
A su juicio, la decisión responde a una estrategia del Gobierno para utilizar las distintas herramientas de cooperación disponibles en materia de seguridad.
En tanto, el diputado RN Juan Carlos Beltrán cuestionó directamente el contenido de la carta Boric y Bachelet.
El parlamentario afirmó que los expresidentes no deberían “politizar” una instancia destinada a enfrentar amenazas transnacionales y sostuvo que la adhesión no implica ceder soberanía.
Beltrán aseguró que Chile mantiene la autonomía para definir sus políticas de seguridad, defensa y relaciones exteriores.
Además, criticó la gestión de los gobiernos anteriores en materia de seguridad y afirmó que la conducción del país ahora corresponde a la actual administración.
Oposición respalda el llamado
Desde la oposición, el diputado comunista Daniel Núñez respaldó la posición planteada por los exmandatarios.
El parlamentario sostuvo que la seguridad nacional no debería construirse permitiendo que una potencia extranjera establezca las prioridades de Chile.
Núñez también apoyó el llamado de Bachelet y Boric a reconsiderar la incorporación al Escudo de las Américas.
La carta Boric y Bachelet instaló así una nueva diferencia entre el oficialismo y la oposición respecto del alcance de la cooperación internacional, la autonomía de la política exterior y las herramientas para enfrentar el crimen organizado.
Mientras el oficialismo defiende la participación de Chile como un mecanismo de cooperación, desde la oposición cuestionan sus alcances y llaman a revisar la decisión.





