Una nueva reunión entre el presidente Gabriel Boric y el mandatario electo, José Antonio Kast, se concretará esta semana. En concreto, el jefe de Estado recibirá al republicano a las 08.00 de la mañana de este jueves, en el Palacio de La Moneda.
Así informó a mediodía el equipo de Presidencia, dando cuenta del encuentro al que Boric conminó a Kast, para efectos de abordar la agenda legislativa.
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INVITACIÓN DEL PRESIDENTE
Esta semana, en la inauguración del Congreso Futuro donde ambos coincidieron, el mandatario invitó a Kast a una reunión con una interpelación. «Si yo me quedara con las cuñas del discurso de José Antonio Kast en Icare, las que publicaron los medios, chuta, no podríamos conversar casi. Pero yo creo que el espíritu de lo que dice y de lo que ha dicho acá es mucho más constructivo».
«Prefiero, en vez de quedarme solamente con las cuñas, y por eso le decía que nos juntáramos a conversar pronto porque tenemos varias cosas que creo que valen la pena ser discutidas. Hagamos ese esfuerzo», precisó.
SEGUNDA REUNIÓN ENTRE BORIC Y KAST
Uno de los asuntos que se presume que será abordado es el proyecto de Sala Cuna que el mandatario conminó a Kast a aprobar. «Tenemos cuatro semanas, porque si no vamos a retroceder mucho. Aprovechemos, José Antonio, presidente electo, de llegar a un acuerdo al respecto y sacarlo adelante», exhortó en Congreso Futuro, reparando que «en el FES hay muchas diferencias, seguramente vamos a tenerlas y mantenerlas, pero creo que ahí podemos llegar a un consenso».
La instancia entre los dos, sin embargo, se da tras días de tensión entre Palacio y el próximo presidente. Los ministros de Interior, Álvaro Elizalde, y Segegob, Camila Vallejo, han recriminado las críticas del republicano en Icare, echando en falta el sentido «estadista» de los primeros días tras el triunfo, y sobre lo mismo, han reivindicado el trabajo de esta administración.
Cabe destacar que en dicha instancia, el presidente electo endosó al Gobierno una etapa en que predominó «la improvisación, por la incertidumbre, y la renuncia a gobernar con realismo». También tildó la denominada «ley de amarre» como «resquicios» del Ejecutivo, que van en «en contra de la voluntad de la ciudadanía«.






