Política

Duro cruce entre Marín y Karamanos por cierre de Prodemu

Mario López M.

Imagen creada por herramientas digitales para Está Pasando
El Presupuesto 2027 financia a la histórica fundación solo hasta el 31 de marzo y contempla recursos para su liquidación. El cierre alcanza a una institución que trabaja con cerca de 50 mil mujeres al año y vuelve a poner bajo la lupa el futuro de la institucionalidad de género.

Gobierno pone fecha de cierre a Prodemu y desata un duro cruce entre la ministra de la Mujer Judith Marín y la exprimera dama Irina Karamanos.

El Gobierno no solo aplicó tijera al gasto público. En el caso de Prodemu, el proyecto de Presupuesto 2027 fue bastante más lejos: puso fecha al término del financiamiento de una institución con 36 años de historia dedicada al trabajo con mujeres urbanas y rurales.

La partida correspondiente al Ministerio de la Mujer establece recursos para sus gastos operacionales, personal, bienes y servicios solo hasta el 31 de marzo de 2027. Después de esa fecha, señala el proyecto, la fundación deberá cesar su funcionamiento.

Los recursos contemplados permiten además pagar los gastos necesarios para el cierre, liquidación y disolución de Prodemu. Entre ellos figuran indemnizaciones, obligaciones laborales, honorarios y deudas con proveedores y acreedores.

Mucho más que talleres

Prodemu nació en 1990 durante el gobierno de Patricio Aylwin. Actualmente tiene presencia en las 16 regiones y 56 provincias del país y señala trabajar con cerca de 50 mil mujeres cada año. Su labor se concentra principalmente en autonomía económica y empoderamiento.

Uno de sus programas emblemáticos es Mujeres Rurales, desarrollado junto al Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap) desde 1992. La iniciativa entrega capacitación, acompañamiento y recursos a pequeñas productoras y campesinas para desarrollar actividades económicas durante un proceso de tres años.

El programa incluye apoyo financiero para crear y desarrollar unidades productivas y capacitación en gestión de emprendimientos, organización y técnicas propias de cada rubro. En 2024 llegó a 3.011 mujeres y tuvo especial presencia en La Araucanía.

Por eso el cierre no se limita a los 380 trabajadores de Prodemu. También obliga a resolver qué ocurrirá con programas y beneficiarias que actualmente dependen de su estructura. Solo Mujeres Rurales mantiene a 942 participantes cuyo proceso se encuentra en desarrollo, según antecedentes conocidos durante la discusión presupuestaria.

Marín apunta a Karamanos

La ministra de la Mujer, Judith Marín, atribuyó la situación a un déficit financiero que se habría profundizado durante la administración anterior y apuntó directamente al cambio institucional impulsado por Irina Karamanos en 2022.

Según Marín, el traspaso de Prodemu desde el antiguo gabinete de la primera dama hacia el Ministerio de la Mujer generó una situación deficitaria. También mencionó convenios mal ejecutados, saldos rechazados y compromisos sindicales que no podrían financiarse con recursos públicos.

Karamanos rechazó esa explicación. Sostuvo que los aportes provenientes de Indap y Sernameg ya estaban establecidos en las leyes de Presupuestos antes del cambio institucional y que ese mecanismo no fue modificado con el traspaso.

Determinar el origen preciso del déficit requerirá algo más que el intercambio de acusaciones. Lo que no está en discusión es la decisión contenida en el Presupuesto: el actual Gobierno optó por terminar el financiamiento regular y destinar recursos a cerrar la institución.

Una señal que trasciende a Prodemu

El caso tampoco aparece aislado. De las seis antiguas fundaciones vinculadas a la Primera Dama, el Ejecutivo decidió terminar con dos: Prodemu y Fundación de las Familias. Entre las restantes, solo Integra registra un aumento real de presupuesto.

El antecedente adquiere una dimensión adicional en el Ministerio de la Mujer. Antes de asumir como secretaria de Estado, la propia Judith Marín se había mostrado disponible a evaluar su eliminación o fusión, aunque posteriormente sostuvo que su tarea sería fortalecer y mejorar la institucionalidad existente.

No existe hasta ahora un antecedente que permita sostener que el Gobierno pretenda cerrar el Ministerio de la Mujer. El propio Ejecutivo, además, asegura que busca redirigir recursos hacia programas que lleguen directamente a sus beneficiarias y ha defendido el fortalecimiento de determinadas iniciativas de la cartera. Aunque la administración de la ministra Marín ha estado rodeada de conflictos y de crisis internas y acusaciones de maltrato.

Pero el Presupuesto 2027 entrega una primera señal concreta sobre el alcance que puede tener su política de reducción y reasignación del gasto.

En Prodemu, al menos, no hubo tijera. Hubo guadaña.

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