«La política internacional debe tener una continuidad y quienes tenemos el honor de ejercerla por el tiempo que dura nuestro mandato debemos tener en cuenta respetar y aprender de lo que se ha hecho antes», dijo el Presidente Gabriel Boric durante el lanzamiento del libro de la Memoria Institucional del ministerio de Relaciones Exteriores, que recoge el trabajo realizado entre 2022 y 2026.
» Y creo y esto quedará a juicio de la historia que hemos cumplido con ese mandato», agregó en lo que se interpretó como un mensaje a quien será su sucesor, José Antonio Kast.
Tras destacar el rol del canciller Alberto van Klaveren -«cuya experiencia ha sido fundamental para poder llevar adelante la política exterior de Estado de Chile en estos tiempos tan turbulentos»- reflexionó que «navegar en un clima de transición e incertidumbre parece ser el signo de los tiempos».
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«Pero aunque todo lo que pensamos sólido hoy día parezca desvanecerse en el aire, desde Chile decimos con tranquilidad que hay un principio que no admite fluctuaciones: nuestras decisiones de política exterior y de política comercial las tomamos con mirada de Estado», dijo el Mandatario en su alocución.
detalló que en ese aspecto «hay órdenes en materia de negociaciones, en la relación con el mundo privado, en el trato con los diferentes líderes del mundo, en nuestra participación en organismos naturales, pero también en cuestiones tan simbólicas».
En ese sentido, recordó que cuando Javier Milei asumió en Argentina «yo no tuve ninguna duda» en asistir al cambio de mando, «el canciller tampoco, porque si algo tenemos claro, es que nosotros, quienes ocupamos hoy día estos lugares, somos aves de paso y lo dijimos explícitamente, los presidentes pasan, las instituciones y los pueblos quedan».
El Presidente Boric delineó los desafíos para «el tiempo que viene». Entre ellos mencionó «prudencia sin renunciar a la ambición, coaliciones sin perder autonomía, principios sin caer en maximalismos».
Añadió que «mantener un compromiso con la dignidad humana no es un gesto simbólico, es la base ética que da sentido, no sólo a nuestra inserción internacional, sino al mismo hecho de estar en política».
«Ese es el lugar que Chile ha ocupado estos cuatro años y es el compromiso que deja nuestro gobierno, este periodo de gobierno, para el futuro», afirmó el jefe de Estado.







