Política

Gemines advierte que mayor inversión no bastará para reducir el desempleo

Cristian Navarro H.

Periodista

Gemines
Imagen referencial creada con herramientas digitales
La consultora proyecta que la economía chilena repuntará algo más de 3% el próximo año, pero advierte que el desempleo seguirá elevado. Su diagnóstico apunta a una inversión debilitada y una brecha persistente entre costos laborales y productividad.

Una recuperación económica que no alcance para resolver las dificultades para encontrar trabajo. Ese es el escenario que plantea Gemines para 2027, tras anticipar que Chile cerrará 2026 con una actividad prácticamente estancada o con una leve contracción.

El informe de octubre de la consultora advierte que el eventual repunte de la inversión y la construcción permitiría reducir parcialmente el desempleo, pero no devolverlo a los niveles anteriores al estallido social. Según su análisis, el mercado laboral enfrenta problemas que persistirán más allá de una mejora del crecimiento.

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La advertencia introduce un matiz en las expectativas para el próximo año: una expansión del PIB podría convivir con dificultades prolongadas para acceder a un empleo.

EL REPUNTE NO GARANTIZA UNA RECUPERACIÓN LABORAL

Gemines proyecta un crecimiento algo superior al 3% en 2027 y un aumento de la inversión total algo inferior al 10%. La recuperación de la construcción sería uno de los principales motores de ese desempeño, por su capacidad para movilizar proveedores, generar contrataciones y estimular el consumo.

El gerente general de la consultora, Tomás Izquierdo, vincula esas expectativas con una disminución de la incertidumbre tras la promulgación de la Ley de Reconstrucción, especialmente para las decisiones del sector inmobiliario.

Sin embargo, el informe sostiene que la crisis laboral es profunda y que no existen señales de una solución durante los próximos trimestres.

Uno de sus argumentos es la distancia entre el costo de contratar y la productividad. Según los cálculos de Gemines, desde marzo de 2023 el índice de costo laboral real aumentó un 10,1%, mientras el producto por trabajador avanzó apenas un 0,2%.

La consultora interpreta que esa diferencia incentiva a las empresas a reducir la contratación o reemplazar tareas mediante maquinaria y nuevas tecnologías.

También atribuye parte de las presiones al incremento del salario mínimo, la reducción de la jornada y las mayores cotizaciones previsionales. Esa es la interpretación del informe: la comparación de ambos indicadores no permite determinar por sí sola cuánto incide cada medida en el desempeño del empleo.

UN AÑO ESTANCADO PESE AL IMPULSO DEL COBRE

El escenario previsto para 2027 contrasta con el balance de este año. Aunque los autores del informe presentan diferencias sobre el resultado final, coinciden en que 2026 terminará sin avances relevantes en crecimiento.

Alejandro Fernández anticipa una leve contracción, mientras Izquierdo sitúa el desempeño cerca de cero. Para la consultora, esas diferencias no alteran el diagnóstico de debilidad económica.

El estancamiento resulta especialmente significativo frente a las favorables condiciones del comercio exterior. Gemines destaca los altos precios del cobre, términos de intercambio cercanos a máximos históricos y un superávit comercial acumulado en doce meses superior a US$34.000 millones.

Ese impulso, sin embargo, no ha conseguido dinamizar de manera sostenida la actividad interna.

LA DEBILIDAD SUPERA A LA MINERÍA

La consultora cuestiona que los problemas de producción minera expliquen por sí solos el deterioro económico. Según sus cálculos con la serie desestacionalizada, la actividad no minera acumuló a agosto un crecimiento de apenas 0,4% frente al mismo período de 2025. Al incluir la minería, el resultado fue una caída de 0,5%.

El diagnóstico apunta también al consumo privado, que registra un avance marginal durante los últimos cuatro trimestres, y a la inversión en capital fijo, que retrocedió en el primer semestre de 2026.

En construcción, el componente de inversión acumula cuatro trimestres consecutivos de caídas, mientras persiste un elevado número de viviendas sin vender.

A esas dificultades se suman el encarecimiento de la energía y otros insumos, las mayores tasas de interés internacionales y la depreciación del peso.

Así, la advertencia de Gemines va más allá del cierre de un año débil: incluso si la inversión se reactiva en 2027, la mejora del empleo podría avanzar a un ritmo insuficiente para aliviar las dificultades de quienes buscan trabajo.

 

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