Política

Gobierno defiende déficit fiscal y niega alza de deuda

Cristian Navarro H.

Periodista

Elizalde agregados militares
Foto: Agencia UNO.
El ministro Elizalde reconoció que existe un desafío pendiente en materia de ingresos fiscales, pero recalcó que el análisis no puede centrarse solo en el déficit anual,

En medio de las críticas por el deterioro de las cuentas públicas durante 2025, el Gobierno optó por cambiar el eje del debate: más que negar el déficit fiscal, defendió la estabilidad de la deuda pública y reivindicó sus decisiones en materia de responsabilidad financiera y ayuda humanitaria, particularmente respecto del envío de recursos a Cuba.

Luego de que el Informe de Finanzas Públicas (IFP) confirmara un déficit estructural de 3,6% del PIB, el peor desde la instauración de la regla fiscal en 2001, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, respondió a los cuestionamientos señalando que, pese al desbalance, la deuda pública no aumentó en comparación con el año anterior.

Lea también García Ruminot alerta grandes déficits para 2026 y 2027

“El Gobierno ha actuado con mucha rigurosidad y con sentido de responsabilidad”, sostuvo el secretario de Estado, enfatizando que la estabilización de la deuda permitió un ahorro superior a los US$1.000 millones en pagos de intereses. Según Elizalde, la actual administración, encabezada por Gabriel Boric, es, entre los últimos cuatro gobiernos, la que menos ha incrementado el endeudamiento público, pese a un escenario económico adverso y una menor recaudación tributaria.

El ministro reconoció que existe un desafío pendiente en materia de ingresos fiscales, pero recalcó que el análisis no puede centrarse solo en el déficit anual, sino también en la trayectoria de la deuda y su impacto a largo plazo, especialmente considerando que el desbalance proyectado para el primer año del próximo gobierno alcanzaría un 2,7%.

DEFENSA POLÍTICA DE LA AYUDA A CUBA

En paralelo, Elizalde abordó la controversia por la ayuda humanitaria que Chile enviará a Cuba, en el contexto de la crisis energética y social que atraviesa la isla. Frente a las críticas desde la oposición, el ministro subrayó que la decisión responde a una tradición diplomática del país, más que a una señal ideológica.

“Llama la atención que ahora se critique una medida que no es más que la continuidad de la política exterior chilena”, afirmó, recordando que en 2019 el gobierno del expresidente Sebastián Piñera también envió ayuda humanitaria a Venezuela, entonces gobernada por Nicolás Maduro.

El titular de Interior fue enfático en señalar que los recursos no están dirigidos al gobierno cubano, sino a su población, que enfrenta una situación humanitaria compleja. Además, descartó que la medida pueda afectar las relaciones con Estados Unidos, destacando que el propio Departamento de Estado norteamericano anunció ayuda humanitaria a Cuba el pasado 5 de febrero.

“¿Por qué habría de perjudicar las relaciones entre ambos países si Chile está anunciando lo mismo?”, planteó, atribuyendo parte de la polémica a debates de política interna más que a consideraciones diplomáticas reales.

Elizalde también desestimó que esta decisión pueda influir negativamente en una eventual candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas.

MECANISMO Y MONTO DE LA AYUDA

La ayuda será canalizada mediante una donación a Unicef desde el Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza, administrado por la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID). El canciller Alberto Van Klaveren precisó que el monto inicial ascenderá a US$1 millón, con la posibilidad de ampliar ese aporte en el futuro.

Con ello, el Gobierno busca cerrar filas frente a las críticas, instalando un mensaje claro: el foco no está solo en el déficit, sino en la contención de la deuda y en una política exterior coherente con la tradición humanitaria del país.

 

Comparte en:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email