En medio de una agenda marcada por operativos contra el comercio ambulante y un discurso firme en materia de orden público, el alcalde de Puente Alto, Matías Toledo, reconoció que utiliza chaleco antibalas y otros implementos de protección personal debido a amenazas indirectas recibidas en el ejercicio de su cargo.
Más que la imagen del chaleco antibalas, el alcalde quiere instalar un mensaje político: la seguridad no puede seguir atrapada en trincheras ideológicas. Sin embargo, su énfasis apunta a lo que considera una debilidad estructural: la falta de herramientas legales para proteger a autoridades y dirigentes sociales que enfrentan al crimen organizado.
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“Cuando uno hace la pega, aparecen las amenazas”, plantea, apuntando a la necesidad de que el Congreso discuta proyectos específicos que refuercen la protección de quienes ejercen cargos públicos en territorios complejos.
SEGURIDAD Y GESTIÓN TERRITORIAL
El alcaldem, en una entrevista con BioBioChile, defiende los operativos contra el comercio ambulante y otras incivilidades, destacando que la estrategia responde tanto a dictámenes de Contraloría como a consultas ciudadanas. Asegura que la percepción vecinal ha sido positiva y que el trabajo coordinado con policías ha permitido recuperar espacios públicos.
En ese contexto, rechaza las críticas que lo encasillan políticamente por adoptar medidas firmes. “Combatir el comercio informal no te convierte automáticamente en autoritario”, sostiene, insistiendo en que la seguridad es una demanda transversal.
CRÍTICAS AL MARCO INSTITUCIONAL
Toledo evita centrar las responsabilidades exclusivamente en el Ejecutivo y apunta más bien a una falta de debate legislativo profundo. A su juicio, existe un vacío en la discusión sobre cómo enfrentar amenazas contra autoridades y sobre el tratamiento de problemáticas como el consumo problemático de drogas en personas en situación de calle.
El alcalde describe un escenario complejo: cientos de personas con consumo severo que generan incivilidades recurrentes, sin que exista una política nacional clara que aborde el fenómeno como un problema de seguridad o de salud pública.
RELACIÓN TENSA CON EL NUEVO DELEGADO
La designación de Germán Codina como delegado presidencial regional también marca un punto de tensión. Toledo ha sido crítico de la gestión anterior en Puente Alto y anticipa que el trabajo conjunto podría ser desafiante.
Además, cuestiona la claridad de funciones entre delegado presidencial y nuevas autoridades de seguridad, planteando dudas sobre la coordinación institucional en el territorio.
“ME POSICIONO EN PUENTE ALTO”
En el plano político, el alcalde evita etiquetas. “No me defino ni progresista ni socialdemócrata”, afirma, señalando que su foco está en la gestión local y no en disputas ideológicas nacionales.
Para Toledo, el debate de fondo pasa por superar los complejos políticos frente a la agenda de seguridad. “Las grandes mayorías están sufriendo la delincuencia”, sostiene, subrayando que postergar decisiones por cálculo político solo profundiza la distancia entre autoridades y ciudadanía.
#CNNPrime | Matías Toledo, alcalde de Puente Alto, por próximo delegado Germán Codina: «Estamos dispuesto a trabajar de manera colaborativa»
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— CNN Chile (@CNNChile) February 13, 2026







