Un informe técnico elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) advirtió que el sistema de empleo público en Chile presenta debilidades estructurales que dificultan una gestión moderna de los funcionarios del Estado. Entre sus conclusiones, el organismo identificó una “inflación de calificaciones” en las evaluaciones de desempeño y profundas inequidades derivadas de las distintas modalidades de contratación existentes en el sector público.
El documento, titulado Public Service Review of Chile, fue solicitado por el Ejecutivo y entregado a la Dirección de Presupuestos (Dipres) con el objetivo de aportar recomendaciones para mejorar la gestión del capital humano en el Gobierno Central.
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El análisis plantea que el Estado chileno funciona bajo un esquema fragmentado de contratación, donde conviven tres modalidades principales: funcionarios de planta, contrata y honorarios. Según la OCDE, estas fórmulas muchas veces se utilizan de forma distinta a su propósito legal original, generando desigualdades entre trabajadores y dificultando una administración coherente del personal público.
El informe también advierte que Chile carece de un sistema común para clasificar los empleos dentro del aparato estatal. Actualmente, los más de 250 servicios públicos del país utilizan criterios distintos para definir cargos y funciones, lo que complica la planificación estratégica de recursos humanos y limita la movilidad de funcionarios entre instituciones.
Esta falta de un lenguaje común, señala el organismo, termina promoviendo una competencia interna por atraer talento basada principalmente en los salarios, más que en el desarrollo de habilidades o trayectorias profesionales dentro del Estado.
EVALUACIONES CON ESCASA DIFERENCIACIÓN
Uno de los puntos más críticos del informe es el sistema de evaluación del desempeño. Aunque el país cuenta con mecanismos legales obligatorios para calificar a los funcionarios públicos, la OCDE advierte que en la práctica estos procesos han perdido capacidad para distinguir el rendimiento real.
De acuerdo con los datos analizados, a marzo de 2025 el 98% de los funcionarios públicos estaba calificado con la máxima distinción, lo que evidencia una “inflación de calificaciones” que impide identificar con claridad tanto el alto desempeño como los casos que requieren mejoras o apoyo institucional.
RECOMENDACIONES PARA MODERNIZAR EL ESTADO
Frente a este diagnóstico, el organismo internacional propone avanzar hacia una arquitectura común de puestos de trabajo en el sector público. Entre otras medidas, sugiere fortalecer el rol del Servicio Civil en la coordinación de estos cambios y comenzar con proyectos piloto en áreas transversales como gestión de personas o tecnologías de la información.
Asimismo, la OCDE recomienda impulsar políticas que faciliten la movilidad horizontal entre servicios públicos, permitiendo que los funcionarios puedan trasladarse entre instituciones para realizar labores similares.
En materia de promoción interna, el informe plantea que los ascensos deberían considerar no solo la antigüedad, sino también el mérito y el desarrollo de competencias profesionales.
Finalmente, el organismo advierte que la modernización del empleo público en Chile debe abordarse como una reforma de largo plazo, incorporando estándares comunes de medición del desempeño, mecanismos de evaluación transversales y estrategias para identificar y potenciar el talento dentro del Estado.







