En medio del complejo escenario político que atraviesa el oficialismo, el Partido Socialista (PS) enfrenta una encrucijada entre el malestar interno por la reciente destitución de la senadora Isabel Allende y el compromiso de respetar el acuerdo administrativo que definirá la presidencia de la Cámara de Diputados este lunes.
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La tensión se ha acentuado tras la nominación de la diputada Camila Rojas (Frente Amplio) para suceder a Karol Cariola (PC) en la testera. El respaldo a la candidatura de Rojas, que debiera contar con el apoyo de todos los partidos de Gobierno, la Democracia Cristiana y algunos independientes, podría verse amenazado por la “reflexión política” en la que se ha declarado el PS.
MALESTAR SOCIALISTA POR LA DESTITUCIÓN DE ISABEL ALLENDE
“Con el Frente Amplio hay un dolor, no podemos dejar pasar eso”, manifestó la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, haciendo alusión directa a la actitud de sus aliados frente a la destitución de Allende. El episodio ha generado un profundo malestar en la colectividad, tanto por el proceso irregular en la compraventa de la casa del expresidente Salvador Allende —que derivó en la salida de la senadora— como por la celebración simultánea del Frente Amplio al proclamar a Gonzalo Winter como su carta presidencial.
La fractura en la relación con el Frente Amplio ha tenido repercusiones al interior del Congreso. El diputado Nelson Venegas advirtió que la colectividad atraviesa un proceso de análisis profundo: “No solo se trata de la votación del lunes. Esto nos obliga a revisar todo lo que está ocurriendo al interior del Gobierno”. Venegas subrayó que lo ocurrido con Isabel Allende representa un daño no solo al PS, sino a la cohesión del oficialismo.
PARLAMENTARIOS SOCIALISTAS EXPRESAN SU DESCONTENTO
Las críticas se han replicado en otros parlamentarios. Marcos Ilabaca expresó en redes sociales estar «mascando la rabia de la inexperiencia e improvisación», en referencia al actuar del Frente Amplio. «Más adelante, con la mente más fría, haremos las evaluaciones», señaló.
El malestar se ha transformado en una señal de alerta para La Moneda y el resto del oficialismo, considerando que la elección de la nueva presidencia de la Cámara podría definirse por un estrecho margen, como ocurrió con Karol Cariola, que obtuvo el cargo por un solo voto.
LA BANCADA PS REAFIRMA EL COMPROMISO CON EL ACUERDO ADMINISTRATIVO
Pese a las tensiones, desde la jefatura de bancada se ha reafirmado la voluntad de cumplir con los compromisos adoptados. “Participamos de un acuerdo administrativo suscrito a inicios de esta legislatura, y vamos a honrar ese acuerdo y a trabajar para que se cumpla en el caso de la presidencia”, sostuvo el diputado Juan Santana, quien además enfatizó el valor del legado de unidad heredado del expresidente Salvador Allende.
En la misma línea, el diputado Daniel Manouchehri aseguró vía X: “Tenemos un acuerdo de apoyar a Camila Rojas como presidenta de la Cámara de Diputados y lo cumpliremos. Debemos honrar nuestra palabra. Por lo demás, no votar por Camila Rojas sería favorecer a la ultra derecha”.
A días de una elección que podría redefinir el equilibrio al interior de la Cámara Baja, el Partido Socialista camina entre el dolor político y la responsabilidad institucional, dejando en evidencia las grietas y tensiones que persisten dentro del bloque oficialista.
Paulina Vodanovic, Presidenta del Partido Socialista:
“Hemos sido el único partido que ha apoyado consistentemente al ejecutivo. Sin embargo, este epidosdio nos obliga a reflexionar sobre lo ocurrido y el comportamiento de nuestros aliados”.
¡GUERRA CIVIL EN LA IZQUIERDA! pic.twitter.com/UBbngT3ULQ
— Leo Gonure🇨🇱🇺🇸 (@GonureL) April 4, 2025