La exvocera Sedini volvió al centro del debate político luego de reaparecer públicamente con duras críticas al Gobierno del Presidente José Antonio Kast. Tras la entrevista emitida en el programa Sin Filtros, donde relató episodios ocurridos durante su paso por el Ejecutivo, Sedini motivó la respuesta del ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot.
Durante la conversación televisiva, Sedini aseguró que llegó plenamente preparada para asumir el cargo de ministra, pero afirmó que varias situaciones fueron sacadas de contexto, lo que —según sostuvo— terminó perjudicando su gestión. Además, denunció haber recibido presiones y amenazas de personas influyentes ligadas al mundo político.
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La exsecretaria de Estado también relató un episodio que, según dijo, involucró a una de las figuras más relevantes del Ejecutivo. En ese contexto, afirmó que esa persona le señaló que el Gobierno debía proyectar una imagen más sobria y le pidió «actuar», comentario que, aseguró, la hizo cuestionar por qué había sido convocada a integrar el gabinete.
CONTROVERSIA POR ENTREVISTA
Frente a estas declaraciones, el ministro José García Ruminot abordó la controversia en entrevista con Radio Infinita. Aunque no vio la entrevista completa de Sedini, García Ruminot afirmó que todo ministro sabe que su permanencia depende de la confianza del Presidente.
García Ruminot afirmó que criticar al Ejecutivo tras dejar el cargo «no es una buena idea» y recordó que los ministros conocen esas reglas.
Consultado sobre su vínculo con Sedini, el titular de la Segpres aseguró que siempre mantuvieron una relación cordial y de colaboración, descartando haber tenido diferencias con la exvocera durante su permanencia en el Gobierno.
Asimismo, el ministro rechazó formar parte del grupo de las personas más influyentes del Ejecutivo, como sugirió la exministra en su relato. Sostuvo que colabora con el Presidente José Antonio Kast y afirmó que coordina el trabajo legislativo en conjunto con los demás ministros del gabinete.
El Gobierno respondió a las declaraciones de Sedini, cuyas acusaciones reabrieron el debate sobre las tensiones internas vividas durante los primeros meses de la administración.






