«Recordar que en Chile las policías no son deliberantes y no corresponde que le den instrucciones a la Fiscalía de ningún tipo”.
Así se refirió la ministra del Interior y Seguridad Pública, Carolina Tohá, a las declaraciones del excabo de Carabineros, Sebastián Zamora, acusado de homicidio frustrado al empujar a un adolescente de 16 años desde el puente Pío Nono hacia el río Mapocho, en octubre del 2020.
Lea también: Tohá: Propuesta de condonación del CAE será «seria, responsable y justa»
Este sostuvo que espera «que los fiscales persigan a los delincuentes con el mismo ímpetu que a los carabineros”
Ante esto, Tohá remarcó que “la Fiscalía tiene que perseguir las ilegalidades, las cometa quien las cometa»,
«Esto tiene que ser con justicia, con seriedad y para eso están los tribunales también, porque los fiscales persiguen, pero quienes fallan son los jueces y no siempre que un fiscal hace una acusación esta es confirmada por el juez», agregó.
«Así funcionan los sistemas de justicia modernos en Estados democráticos y de Derecho”, dijo la secretaria de Estado.
«INJUSTAMENTE PERSEGUIDOS POR LA FISCALÍA»
En entrevista con La Tercera, Zamora se refirió al general director de Carabineros, Ricardo Yáñez, quien es imputado por delitos vinculados a casos del estallido social.
“Él ha tenido la fortaleza de cohesionar a los carabineros que están injustamente perseguidos por la Fiscalía, cuando lo único que hacíamos era proteger a la población de la violencia”, aseveró.
Consultado por qué considera que afirmaba eso manifestó que “el sentimiento generalizado de los carabineros es que son perseguidos injustamente, porque ya está claro que en el estallido hubo descontrol y violencia extrema, donde los policías solo efectuaban su trabajo”.
“Nadie quería lastimar a las personas, sino que hacer nuestro trabajo, y es por eso que al menos yo espero que los fiscales persigan a los delincuentes con el mismo ímpetu que a los carabineros”, recalcó.
Sebastián Zamora está a cuatro días del inicio de su juicio por homicidio frustrado. La fiscalía pide para él ocho años de cárcel.







