“No sé cuánta fuerza puede tener eso si el gobierno no está de acuerdo», sostuvo la senadora Paulina Vodanovic, respecto de la posibilidad de abrir una mesa de diálogo tras la aprobación general en el Senado del proyecto de megarreforma impulsado por el gobierno de José Antonio Kast, .
Fue convocada por la presidenta de la Cámara Alta, Paulina Núñez, para buscar acuerdos transversales para perfeccionar la iniciativa y, si bien para la presidenta del Partido Socialista (PS) «podemos conversar mucho», de todos modos «la voluntad política la tiene que tener el ministro Quiroz y el ministro Alvarado, que es el jefe del gabinete».
Aun así, en diálogo con Mesa Central de Canal 13 Vodanovic aseveró que «yo quisiera que Paulina Núñez, como presidenta del Senado, pueda imponerle racionalidad a esta discusión, por todos los esfuerzos que podamos hacer para evitar los efectos negativos de este proyecto y potenciar los positivos».
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A su juicio, el problema no está en la falta de propuestas de la oposición, sino en que el gobierno no ha mostrado disposición suficiente para incorporar las advertencias realizadas durante la tramitación.
SÍ HAY PROPUESTAS
Tras la aprobación en general en el Senado, desde la oposición presentaran propuestas alternativas para la megarreforma. Sin ir más lejos, el PS presentó un documento de 16 páginas con “desarrollo, análisis y propuestas concretas”.
“Cuando se dice que la izquierda no tiene propuestas, nosotros propusimos temas bien importantes en materia de incentivo a las exportaciones», puntualizó la timonel socialista. «Temas relevantes de tener una estrategia nacional de empleo de verdad e incorporar incluso la modernización del Estado”, ejemplificó.
Vodanovic especificó que la presentación de sus propuestas en paralelo con las del FA “no tenía ningún otro trasfondo ni doble lectura, sino simplemente señalar que las propuestas están ahí, tanto la del Frente Amplio como la nuestra”, indicó.
También fustigó que el gobierno busque dialogar con algunos sectores de la oposición y no con todos.
“Creo que hay un énfasis permanente de lo que uno lee, que es ‘vamos a hablar con unos y no con otros´. A mí me parece que eso es profundamente antidemocrático. Todos los partidos políticos que estamos representados en el Congreso podrán gustar o no gustar, pero tenemos una validación electoral”, afirmó.





