lo más leído

El alto costo ambiental de la IA: millones de litros de agua por ilustraciones digitales

Javiera Sanzana

ilustraciones
Foto: Agencia Uno
Según cálculos recientes, en solo unos días se habrían usado 216 millones de litros de agua para sustentar la infraestructura necesaria para generar este tipo de contenidos. Esta cantidad es equivalente al consumo mensual de una ciudad pequeña.

Mientras las redes sociales se inundaban esta semana con ilustraciones generadas por inteligencia artificial al estilo de Studio Ghibli, emergió una preocupación ambiental inesperada: el consumo masivo de agua implicado en la creación de estas imágenes.

Según cálculos recientes, en solo unos días se habrían usado 216 millones de litros de agua para sustentar la infraestructura necesaria para generar este tipo de ilustraciones. Esta cantidad es equivalente al consumo mensual de una ciudad pequeña.

Lea también: Billboard incluye a tres chilenas en su lista de «Las 50 Mejores Artistas Pop Latinas»

Aunque la cifra es impactante, responde a procesos técnicos que suelen pasar desapercibidos para los usuarios. Detrás de cada imagen creada con plataformas como ChatGPT, Midjourney, DALL·E o Stable Diffusion, existe una red de servidores que necesita ser mantenida a temperaturas controladas constantemente. Los centros de datos donde operan estas plataformas dependen del agua para enfriar chips de alto rendimiento, esenciales para procesar las solicitudes de millones de usuarios alrededor del mundo.

AGUA CONSUMIDA

Según el Departamento de Energía de Estados Unidos, actualmente hasta un 40% de la energía consumida en estos centros se destina a sistemas de refrigeración, lo que equivale al consumo eléctrico total de California.

Pero además de electricidad, estos centros requieren grandes cantidades de agua.

Los servidores, que alcanzan temperaturas elevadas, necesitan sistemas de refrigeración que transfieren el calor a torres de enfriamiento, donde se libera en forma de vapor. Este proceso exige un uso constante y significativo de agua dulce.

ENFRIAMIENTO

Además del enfriamiento, la fabricación de los chips necesarios para estas operaciones también demanda agua en diversas fases del proceso de producción.

En este sentido, los expertos afirman que es sumamente complejo calcular la cantidad exacta de agua utilizada en cada interacción con una inteligencia artificial.

Las estimaciones sugieren que una sola consulta podría consumir entre 0,5 y 2 litros, dependiendo de la magnitud de la solicitud y la ubicación del usuario.

PERSPECTIVAS

Las perspectivas para el futuro no son alentadoras. Se proyecta que el consumo energético de los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial podría triplicarse para 2028, lo que aumentaría proporcionalmente la demanda de agua.

A nivel mundial, se espera que el crecimiento de esta industria pueda requerir entre 4200 y 6600 millones de metros cúbicos de agua para 2027, una cantidad equivalente al consumo anual de Dinamarca o a la mitad del Reino Unido.

Hasta la fecha, no existe legislación internacional que regule el uso de agua en la infraestructura digital ni políticas públicas enfocadas en la sostenibilidad de la inteligencia artificial.

Sin embargo, algunos gigantes tecnológicos han comenzado a explorar alternativas. Por ejemplo, Amazon Web Services ha implementado el uso de aguas residuales tratadas en algunos de sus centros de datos. No obstante, la mayoría de las empresas sigue dependiendo del agua potable.

IA

La necesidad de una inteligencia artificial más sostenible está comenzando a generar preocupación dentro del sector. Las iniciativas más destacadas incluyen la optimización de algoritmos para reducir el consumo computacional, el uso de energías renovables y el diseño de sistemas de refrigeración más eficientes.

No obstante, el principal desafío sigue siendo encontrar un equilibrio entre el progreso tecnológico y la protección del medio ambiente.

MILLONES DE LITROS DE AGUA

Ante estos datos, surge una pregunta inevitable: ¿realmente vale la pena consumir millones de litros de agua para generar imágenes digitales de alta calidad? Para algunos, la creatividad y el entretenimiento digital justifican este gasto.

Para otros, se trata de un lujo insostenible. Lo cierto es que el debate ya está sobre la mesa, y como usuarios también tenemos una responsabilidad. Pensar dos veces antes de hacer una consulta a un sistema de inteligencia artificial podría marcar la diferencia.

El auge de las imágenes inspiradas en el estilo visual de Studio Ghibli resalta el lado contradictorio del desarrollo digital. Aunque abren nuevas posibilidades para la expresión artística, también evidencian el impacto ambiental que muchas veces se oculta detrás de una simple ilustración. La inteligencia artificial no solo consume datos; también consume recursos naturales esenciales.

Comparte en:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email