Tras 80 años desde su desaparición, un cuadro del artista italiano Giuseppe Ghislandi, saqueado en Ámsterdam por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, apareció en fotos en el sitio web de una inmobiliaria argentina que vendía una casa en Mar del Plata.
Se trata del Retrato de una dama, del pintor barroco, que había pertenecido al comerciante de arte judío Jacques Goudstikker y que se creía desaparecido desde la Segunda Guerra Mundial.
La propiedad donde se encontró perteneció a Friedrich Kadgien, oficial de las SS y asesor financiero de Hermann Göring, uno de los principales jerarcas del régimen nazi.
Lea también: Prefijos: Balance revela que se han identificado casi 60 mil números «spam»
Este huyó de Europa tras la guerra y terminó radicado en Argentina, donde se transformó en empresario.
El rastreo de la obra lo hizo el periódico holandés Algemeen Dagblad (AD), que durante años investigó el paradero de las piezas saqueadas a Goudstikker, que fue un reconocido coleccionista de arte en Ámsterdam y ayudó a judíos a escapar del nazismo.
Sin embargo, cuando la justicia argentina allanó el domicilio esta semana, la pintura ya no estaba.
“No está el cuadro, solo se secuestró una carabina y un revólver calibre 32”, informó el fiscal Carlos Martínez tras el operativo.
LAS OBRAS SAQUEADAS
Jacques Goudstikker murió en 1940, en un accidente a bordo de un barco mientras huía de los Países Bajos. Más de mil cien obras de su colección, entre ellas este cuadro, fueron adquiridas en una venta forzada por jerarcas nazis, incluyendo al propio Hermann Göring.
Algunas fueron recuperadas tras la guerra y exhibidas en museos de Ámsterdam. En 2006, su nuera Marei von Saher logró la restitución de 202 piezas, pero el retrato de Ghislandi seguía desaparecido.
“Mi familia aspira a recuperar cada una de las obras de arte robadas de la colección de Jacques y restaurar su legado”, dijo al diario AD.
PURA CASUALIDAD
Durante 80 años no se supo nada del Retrato de una dama. Eso, hasta que una de las hijas de Kadgien puso en venta la casa familiar a través de un agente inmobiliario.
“No hay motivos para pensar que pueda ser una copia”, dijeron expertos de la Agencia de Patrimonio Cultural de los Países Bajos tras revisar las fotografías.
Según AD, en redes sociales también se detectó la imagen de otra pintura robada: un bodegón floral del artista holandés Abraham Mignon.
Por lo pronto, la justicia argentina espera que Patricia Kadgien, hija del oficial nazi y actual propietaria de la vivienda, y su esposo se presenten ante los tribunales por la obra robada.