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Mensajes clave detrás de los símbolos del show de Bad Bunny en el Super Bowl

Javiera Sanzana

Periodista

Bad
Foto: Publicado en X por @keiveiec
El recorrido visual del show incluyó imágenes profundamente ligadas a la vida en Puerto Rico: desde labores agrícolas y escenas del trabajo cotidiano, hasta referencias a los recurrentes cortes de energía eléctrica.

Bad Bunny protagonizó un espectáculo cargado de símbolos durante el show de medio tiempo del Super Bowl 2026, uno de los espacios televisivos de mayor audiencia a nivel global.

A lo largo de sus 13 minutos sobre el escenario, el artista desarrolló una puesta en escena que rindió tributo a Puerto Rico y a la cultura latina, en un contexto marcado por el debate migratorio en Estados Unidos y las críticas a las políticas impulsadas por Donald Trump y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), organismo encargado de la detención de personas migrantes en situación irregular.

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A continuación, algunas claves para interpretar la presentación de Bad Bunny en uno de los eventos más influyentes de la cultura estadounidense.

PUERTO RICO, PRESENTE

El recorrido visual del show incluyó imágenes profundamente ligadas a la vida en Puerto Rico: desde labores agrícolas y escenas del trabajo cotidiano, hasta referencias a los recurrentes cortes de energía eléctrica. Boxeadores, comerciantes y maquilladoras formaron parte del relato escénico que sostuvo la narrativa del “Conejo Malo”.

La propuesta funcionó como una versión ampliada —pensada para un estadio— del homenaje plasmado en su álbum “DeBÍ TiRAR MáS FOToS” (2025), donde el cantante rescata sus raíces culturales mientras cuestiona los efectos de la gentrificación en la isla.

UNA CASITA LATINA

Uno de los elementos centrales del montaje fue la “casita”, símbolo ya conocido de la gira internacional de “DeBÍ TiRAR MáS FOToS”, concebida como una recreación de una vivienda típica puertorriqueña.

En el Super Bowl, esta estructura se transformó en un punto de encuentro para figuras del espectáculo latino en Estados Unidos. Entre los rostros que aparecieron destacaron Pedro Pascal, Cardi B, Karol G y Luis Fonsi, todos artistas que han compartido colaboraciones previas con Bad Bunny en distintos ámbitos.

ODA A LA VIDA COTIDIANA

La presentación también puso el foco en escenas simples y reconocibles de la vida diaria.

Un niño dormido entre sillas y una boda real celebrada durante el propio Super Bowl se integraron al relato, junto a una recreación de La Marqueta, el histórico mercado de la comunidad latina en Harlem, Nueva York. La amistad, la cercanía y la vida en comunidad atravesaron buena parte del espectáculo.

HOMENAJE AL REGUETÓN

El repertorio incluyó temas como ‘Tití me preguntó’, ‘El apagón’ y ‘NUEVAYoL’, pero además abrió espacio para un reconocimiento al género que marcó su carrera.

Fragmentos musicales asociados a Don Omar, Daddy Yankee y Tego Calderón sonaron durante la presentación, mientras la palabra “perreo” aparecía en pantallas gigantes en los momentos más rítmicos del show.

LADY GAGA EN VERSIÓN SALSA: UN MENSAJE DE INCLUSIÓN

Una de las apariciones más comentadas fue la de Lady Gaga, quien ingresó al campo del Levi’s Stadium para interpretar una versión salsera de ‘Die with a smile’. Se trató de la única intervención cantada en inglés de todo el espectáculo.

Su participación reforzó el mensaje integrador de la puesta en escena: un país donde conviven distintas culturas, representadas tanto por una Lady Gaga en clave latina como por un Bad Bunny liderando el escenario del evento deportivo más importante de Estados Unidos.

UN BALÓN POR LA UNIDAD

Otro de los símbolos que generó atención fue el balón de fútbol americano que sostuvo Benito Martínez (nombre real del artista) durante parte del show. En él se leía la frase: ‘Together, we are America’ (Juntos, somos América).

El gesto se complementó con un momento en el que, tras decir ‘Que Dios bendiga a América’ en inglés, Bad Bunny comenzó a mencionar países de todo el continente, desafiando la idea de que América se reduce únicamente a Estados Unidos.

EL MINI BAD BUNNY

En el tramo final de la presentación, el cantante entregó su premio Grammy a un niño en el escenario, lo que generó confusión entre algunos espectadores que pensaron que se trataba de Liam Ramos, el menor ecuatoriano detenido junto a su padre por agentes del ICE semanas antes.

Sin embargo, el niño era Lincoln Fox, quien representó a Benito Martínez en su infancia. El momento buscó reforzar uno de los mensajes centrales del show: “Cree siempre en ti”, frase que el artista pronuncia antes de entregar el galardón.

AMOR VERSUS ODIO

“Si estoy aquí, es porque nunca dejé de creer en mí. Tú tampoco debes dejar de creer en ti”, expresó Bad Bunny mirando directamente a la cámara, palabras que fueron interpretadas como un mensaje dirigido a la comunidad migrante en Estados Unidos, en medio del endurecimiento de las políticas migratorias.

El cierre del espectáculo terminó de reforzar esa postura. Rodeado de personas latinas, el artista apareció con un cartel que resumió el mensaje final del show: “La única cosa más poderosa que el odio es el amor”.

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