A pocos días del inicio del Festival de Viña del Mar 2026, la Policía de Investigaciones activó un plan especial de seguridad en la ciudad. El objetivo es prevenir delitos asociados al microtráfico de drogas y al crimen organizado durante el desarrollo del evento.
El despliegue contempla presencia permanente de detectives en sectores estratégicos. También incluye labores de inteligencia y análisis territorial. La PDI busca anticiparse a posibles focos delictivos.
Las autoridades reconocen que el alto flujo de público aumenta los riesgos. Por eso decidieron reforzar los servicios policiales donde la medida apunta a resguardar a asistentes, artistas y residentes.
Operativos dentro y fuera de la Quinta Vergara
El plan considera acciones tanto en el interior como en el entorno de la Quinta Vergara. Detectives de la Brigada de Investigación Criminal y del Modelo Territorial Cero realizan controles focalizados en puntos críticos.
En las inmediaciones del recinto, los equipos monitorean zonas de alta circulación. También revisan denuncias previas y antecedentes delictuales. Con ello buscan desarticular redes de microtráfico.
Dentro del anfiteatro, la PDI mantiene personal destinado a recibir denuncias. La presencia permite reaccionar con rapidez ante eventuales delitos. Además, facilita la coordinación con otros organismos.
Fiscalizaciones migratorias y control de antecedentes
Otro eje del operativo corresponde al control migratorio. La institución fiscaliza la situación de extranjeros vinculados al evento, esto incluye artistas, equipos técnicos y personal de apoyo.
El Departamento de Migraciones revisa documentos y permisos. También verifica antecedentes judiciales. El objetivo es impedir el ingreso o permanencia de personas con historial delictivo.
Estas labores se desarrollan en coordinación con organismos públicos. La PDI busca asegurar que todas las actividades cumplan la normativa vigente.
Coordinación con autoridades y producción del festival
El plan de seguridad se ejecuta junto a Carabineros, la municipalidad y el Gobierno Regional. También participa la producción del festival y la idea es establecer un sistema integrado de prevención.
Las instituciones comparten información operativa. Además definen protocolos ante emergencias. Esta coordinación permite una respuesta más rápida frente a incidentes.
Según las autoridades, el trabajo conjunto resulta clave. El festival concentra miles de personas cada noche y cualquier falla puede generar riesgos mayores.
Prevención y monitoreo permanente
La PDI enfatizó que el foco principal está en la prevención. Los equipos analizan patrones delictivos. También realizan patrullajes encubiertos y visibles.
El monitoreo se mantiene durante toda la semana del certamen. Las evaluaciones se actualizan a diario. Así ajustan los recursos según la evolución del evento.
El despliegue busca evitar que bandas organizadas aprovechen la masividad. También apunta a reducir delitos menores. La meta es garantizar un festival seguro.
Seguridad como eje central del Festival 2026
El Festival de Viña 2026 se desarrolla en un contexto marcado por mayores exigencias en seguridad pública. Las autoridades han reforzado sus dispositivos en eventos masivos.
La PDI sostiene que este operativo responde a ese escenario. El organismo pretende combinar presencia, investigación y prevención. Todo bajo estándares coordinados.
Con este plan, la policía busca entregar tranquilidad. Tanto al público como a la comunidad local. El certamen se enfrenta así a uno de sus mayores desafíos logísticos.







