Política

No soy candidata porque eso daña mi candidatura

Víctor Maldonado R. Sociólogo

Licenciado en Sociología y Magíster en Ciencias Políticas, ambas de la Universidad de Chile.

Bachelet llama a a reunión a partidos del oficialismo y la DC
La aparición mediática y en las encuestas de Michelle Bachelet ya se ha producido, su negativa, también, pero da la impresión de que tal cosa no va a alterar los nuevos sondeos.

No sabemos cuántas opciones presidenciales se podrán estar gestando en la centroizquierda, lo que sí sabemos es que la prensa necesita que exista un par a lo menos y, para sorpresa de ingenuos, le hace un seguimiento casi a diario a campañas que aún no comienzan.

Son los gajes propios del oficio.

Lo que no se puede hacer en la vida real es dedicarse a opinar sobre las especulaciones que se levantan, simplemente porque hay instrucciones superiores de armar historias con los retazos que se tengan, la imaginación hasta donde alcance y los pequeños indicios de que se disponen.

En el caso de la centroizquierda lo que se tiene, por ahora, es la necesidad de establecer una opción presidencial y eso no se consigue en esta etapa iniciando una campaña, sino tomando definiciones. Se parte con lo más básico.

El asunto es bastante fácil de pesquisar.

La aparición mediática y en las encuestas de Michelle Bachelet ya se ha producido, su negativa, también, pero da la impresión de que tal cosa no va a alterar los nuevos sondeos.

Como eso es lo más probable, la primera decisión que deben tomar los posibles interesados es dejar que la inercia termine por imponer una candidatura que se ha ido consolidando día a día o declararse a favor de un mecanismo de definición de abanderado.

La diferencia no tiene nada de sutil.

Quien habla de mecanismos, establece que hay competencia, que no se dará la unanimidad y que si la expresidenta reconsidera su decisión y quiere optar por un tercer período, tiene que saber que no cuenta con la unanimidad inicial.

No son pocos mensajes los que se entregan en breves palabras.

Carolina Tohá, al ser consultada, pone el acento en la necesidad de emplear un mecanismo de primarias, ya que “se han ido proponiendo diversas alternativas presidenciales”.

En realidad, la situación no es exactamente esa porque los nombres que se mencionan son solo dos y si ella no estuviera interesada, el asunto se resolvería en ese mismo instante.

El caso es que tenemos competencia porque Tohá quiere competir.

Por eso importan dos aspectos más que señala la actual ministra: primero, que “es fundamental que el Socialismo Democrático presente una alternativa conjunta a ese proceso” y, segundo, que no se puede “descartar ninguna opción para esa tarea”, excepto que nos “amarremos tempranamente en definiciones que impidan la unidad”.

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Ninguna de estas palabras es improvisada.

Tohá es explícita en decir que el socialismo democrático es un sector que “ha sido fundamental en esta etapa y debiera (serlo) aún más en lo que viene”.

En estas palabras se define la estrategia a seguir.

Se trata de aglutinar al socialismo democrático y sectores afines como primer paso, por lo tanto, de consolidarlo como eje de un próximo gobierno y, por ahora, manejar los tiempos.

La unidad de la centroizquierda es un proceso que se construye, no un supuesto del que se parte.

Tohá se ofrece gentilmente para liderarlo, luego de haber conducido un ministerio difícil como pocos por más tiempo que muchos antecesores.

Después se tomará la decisión. Como nos dice, “nos sentaremos todos los que tenemos que ser parte de ella”.

¡Ya no hay amor por el misterio!

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