La crisis Lincolao-Araos golpea nuevamente al gobierno de Kast. La ministra recibió la renuncia del subsecretario quien se negó a acatar el despido masivo de funcionarios. El conflicto, recién comienza, en medio de semanas caóticas del ejecutivo.
La amenaza de renuncia del subsecretario Rafael Araos tras un duro conflicto interno con la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, terminó instalándose como una nueva crisis para el gobierno de José Antonio Kast. Ello, en medio de una semana marcada por polémicas, renuncias y crecientes señales de desgaste político dentro de La Moneda.
El episodio, revelado este miércoles, se originó luego de que Lincolao solicitara ejecutar una serie de desvinculaciones dentro del Ministerio de Ciencia antes de iniciar una gira a Estados Unidos. Según distintas versiones conocedoras del conflicto, Araos se negó a firmar los despidos y, como consecuencia, puso su cargo a disposición. Aunque su salida finalmente no se concretó, la fractura quedó instalada dentro de la cartera.
La tensión entre ambas autoridades ocurre apenas dos meses después de su llegada al gobierno y golpea especialmente a un ministerio que ya venía enfrentando cuestionamientos internos por el giro estratégico impulsado por Lincolao, orientado a vincular investigación científica con desarrollo económico y startups tecnológicas, enfoque que había generado resistencias en parte de la comunidad científica.
Otro «autoatentado»
Pero el conflicto en Ciencia no aparece aislado. La crisis Lincolao-Araos se suma a una acumulación de problemas políticos y comunicacionales que durante los últimos días comenzaron a instalar una percepción de desorden más amplio dentro del Ejecutivo.
Uno de los episodios que más ruido generó fueron las declaraciones del presidente Kast sobre libros y educación, comentarios que provocaron críticas desde sectores académicos, culturales y de oposición, abriendo un nuevo frente innecesario para el gobierno en momentos de alta sensibilidad política.
¿Quién eligió los seremis?
En paralelo, el Ejecutivo también enfrenta cuestionamientos por la salida de cerca de 20 seremis en distintas regiones del país, situación que comenzó a encender alertas sobre problemas de conducción política y dificultades para estabilizar los equipos territoriales del gobierno. Parte de esas renuncias ya comenzaron a oficializarse administrativamente en el Diario Oficial.
A ello se agrega la persistente tensión entre el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y el titular de Vivienda, Iván Poduje, cuyas diferencias públicas sobre presupuesto y prioridades fiscales terminaron amplificando la imagen de un gabinete dividido y sin coordinación política clara.
¿Dónde está Sedini?
Otro elemento que comenzó a comentarse en círculos políticos es la baja exposición pública de la vocera de gobierno durante varias de las controversias que marcaron la semana. La ausencia de una estrategia comunicacional visible desde La Moneda terminó alimentando críticas sobre la capacidad del Ejecutivo para contener crisis sucesivas antes de que escalen políticamente.
En el oficialismo reconocen que el conflicto entre Lincolao y Araos es particularmente delicado porque afecta a una de las apuestas simbólicas más importantes del gabinete de Kast. La ministra no solo se convirtió en la primera mujer mapuche en liderar Ciencia, sino que además fue presentada por el gobierno como rostro de modernización tecnológica y apertura hacia nuevos sectores.
De tumbo en tumbo
La situación también revive fantasmas alrededor de Araos, quien ya había enfrentado una compleja crisis política durante el gobierno de Gabriel Boric cuando dejó la Subsecretaría de Redes Asistenciales en medio de la crisis por virus respiratorios de 2023.
Con varios conflictos abiertos simultáneamente y sin señales claras de contención política desde Palacio, en la oposición ya comenzaron a instalar la idea de una crisis de gobernabilidad dentro del Ejecutivo.
Por ahora, en La Moneda intentan bajar el perfil al conflicto en Ciencia. Sin embargo, la crisis Lincolao-Araos terminó convirtiéndose en otro síntoma de una semana especialmente compleja para el gobierno de Kast.






